Quizá la cifra de 801 abogados por cada 100.000 habitantes no sea un dato curioso, sino un termómetro institucional. Un país no llega por casualidad a esa proporción
Los jóvenes neoyorquinos decidieron el año pasado que su ciudad necesitaba una dosis adicional de progresismo y, por lo tanto, que era necesario nombrar a un comunista como su nuevo alcalde