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Analistas 21/10/2021

El Chapulín Colorado

Andrés Otero Leongómez
Consultor en Investigaciones e Inteligencia Corporativa

La gente esta empezando a sentir que lo de Petro puede llegar a ser una realidad. Algunos empresarios, políticos y medios de comunicación de la talla de Semana y la W, empiezan a alinearse con él y darle megáfono, esperando que de pronto resulte no ser tan malo. Quieren creer que todo lo que dice sobre expropiación, acabar con la minería y el petróleo, o meter preso a Uribe es pura retórica de campaña.

Abramos los ojos. Petro va a cumplir por lo menos el 80% de lo que dice y eso en un país como Colombia, sería una catástrofe. Lo preocupante es que quedan solo un par de meses para ungir un candidato serio, pragmático, preparado, no populista y con un plan de gobierno que entienda los problemas y los riesgos que enfrentamos como Nación, pero que imprima un aire de esperanza y optimismo sobre el futuro del país.

Ahora, ¿quién podrá defendernos?

Soy un convencido que en la derecha tenemos excelentes candidatos -y que una vez seleccionemos al más opcionado, este podrá exponer las mentiras y falta de preparación de Petro. Desnudar la estrategia que se traen Santos-Samper-Gaviria, para lograr que la izquierda llegue a la Presidencia a terminar la faena que empezó Juanpa. Por eso, no creo en el tono amable o las buenas intenciones de los candidatos del centro.

Por eso mi candidato es alguien que sea un buen ejecutor y administrador como Peñalosa. Que tenga el colmillo y la cintura política para manejar al congreso, las cortes y administrar la mermelada como Vargas Lleras. Hecho a pulso, con capacidad de armar equipos de primer nivel, y con la experiencia y entendimiento de la economía como Echeverri.

Con la habilidad política que le permitió derrotar a las fuerzas políticas en su departamento y con la empatía para llegar a la gente como Gutiérrez. Con el pragmatismo para criticar a los bancos y grupos económicos, pero con la sensatez para sentarse con ellos y buscar soluciones como Barguil. Y que sea frentero y tenga la determinación y cabeza fría para enfrentar a los narcos, la corrupción, a los Roys y Benedettis, y no le tiemble la mano como la Cabal.

Pero no podemos dormirnos en los laureles y creer que ese candidato de coalición va a aparecer de la nada. Tampoco podemos esperar a los resultados de las encuestas de marzo o a los resultados de la primera vuelta, porque ya será demasiado tarde. Es momento de actuar y que personas con el liderazgo, experiencia y capacidad estratégica de Uribe, Char y Nestor Humberto, se sienten a escoger. Así como Samper, Gaviria y Santos la tuvieron clara y lograron armar una coalición de centro para adherir a Petro a cambio de unos cuantos ministerios para sus hijos, la derecha tiene que ser inteligente, actuar con estrategia y definir un mecanismo que en los próximos dos meses logre unir a Cambio Radical, a la U, al Partido Conservador, al Centro Democrático y lo que resta de los liberales, para escoger el candidato que logre ganar la carrera a la Presidencia en el 2022.

El panorama es estrecho y el país está dividido 50/50. En este ejercicio no se puede ser pasional, ideológico, pendenciero o ambicioso. Tampoco se puede alienar a nadie. Es hora que aparezca el Chapulín Colorado con su chipote chillón y le muestre a Semana que su posición deslucida en la encuesta, fue solo un efecto temporal de las pastillas de chiquitolina.