En esta época de cuarentena hemos tenido que adaptarnos al formato 3x1 (trabajo, vida social y familia), todo en un mismo lugar, la casa. Debemos ser padres y esposos, debemos trabajar y atender la oficina desde la casa, y como si fuera poco si queremos vernos con algún amigo o ir de compras, también se debe hacer desde el hogar. Ahora, el tema de la nostalgia y recordar eventos, viajes, lugares, momentos, etc... se vuelve vital para darnos un respiro mental.

El pasado 20 de agosto se cumplieron 15 años de un concierto en el que seguramente varios de ustedes estuvieron o al menos lo oyeron mencionar si vivían en Bogotá. Nuestra Tierra En Vivo fue el primer concierto festival hecho exclusivamente con artistas nacionales, artistas que movían las masas juveniles cantando tropipop, rock y vallenato. A las 3 de la tarde, Andrés López (el cuentero y comediante) con una pequeña rutina de humor le dio la bienvenida a las 30.000 personas que a esa hora ya estaban en el estadio de fútbol El Campín de Bogotá y que, según la ubicación que tenían en las graderías o en gramilla, habían ido vestidas de amarillo, azul o rojo, formando así una bandera nacional humana gigante.

Entonces, la primera presentación del concierto estuvo a cargo de una joven muy talentosa llamada Ilona y, desde ese momento y en adelante, desfilaron los anunciados previamente en el cartel. Mauricio y Palo de Agua cantando “Niña”; Doctor Krapula con el “Pibe de mi barrio”; Maia cantando “Ingenuidad”; Kaleth Morales puso a todo el estadio a “Vivir en el limbo”; Lucas Arnau con “te doy mi vida”; San Alejo dijo que “el diablo es malo y te corrompe”; Los de Adentro con “una canción”; Cabas y su “cadena de oro” y Fonseca con “te mando flores”. Pasadas las 9 de la noche, y cuando la gente ya se empezaba a retirar después de la última canción, empezó a sonar La Tierra de Juanes, pero no era el paisa que estaba en el escenario cantándola, sino que era nada más y nada menos que Carlos Vives, quien de sorpresa hacia su aparición, ya que no era parte de los artistas anunciados .

Entonces, las ya 40.000 personas que se estaban alistando para salir del estadio, debieron regresar a sus puestos a ver lo inesperado, a Vives y todos los artistas de ese día, montados en el escenario cantando “ama la tierra en que naciste, ámala es una y nada más”. El único artista que no volvió a subir para el cierre fue Kaleth Morales, ya que esa noche tenía una presentación privada en un club al norte de la ciudad y había tenido que salir del estadio por última vez. Quién lo fuera a pensar, ese joven de 21 años de edad, que era la “revelación” del vallenato y quien estaba revolucionando con Vivo en el limbo y su nuevo sonido, a los cuatro días del concierto Nuestra Tierra, perdería la vida en un accidente automovilístico.

Ese fue el primer festival de artistas colombianos que tenían pegadas sus canciones en la radio, en los bares y ahora se las cantaban de memoria en los conciertos. Entonces, se confirmó que creer en nuestros artistas, apoyarlos y mostrarlos, valía toda la pena del mundo, y fue el despegue de un movimiento nacional que nos hacía orgullosos a todos en la industria de la música.

Hoy, 15 años después hablando con algunos de los protagonistas sobre aquel concierto del 20 de agosto de 2005, recuerdan emocionados los momentos que vivieron e incluso detalles en camerinos. Lucas Arnau recordaba cómo antes de salir a escena, con nervios pero emocionado, se abrazaba con Julio Correal saltando de alegría; Mauricio Rodríguez (Palo de Agua) recordaba cómo el público había dibujado la bandera de Colombia con sus camisetas a lo ancho del estadio, Mario de Dr. Krapula con mucha emoción y nostalgia recordó una conversación que tuvo en camerino con Kaleth Morales y la buena química que hubo entre un rockero y un vallenato, y Carlos Vives, como siempre, orgulloso del trabajo local, del trabajo que esa noche se vio y emocionó a todos los jóvenes en el estadio de fútbol.

Han pasado cosas estos 15 años, algunos siguen firmes en su música (por no decir todos) unos en escenarios, otros en producciones o escribiendo para otros talentos, pero la música siempre nos ha unido y nos ha motivado en este país en el que en ocasiones se nos olvida que por nuestras venas corre sangre tricolor. Hoy, en este encierro podemos decir aquella frase de cajón de que “recordar es vivir”.

El concierto y entrevistas con artistas lo pueden oír en este podcast: https://spoti.fi/3aSPh4p