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Analistas 24/04/2021

Una estrella colombiana

Aldo Civico
Antropólogo y estratega de liderazgo

Felicitaciones al chef Juan Manuel Barrientos por la primera estrella que su restaurante ElCielo en Washington se ganó en la exclusiva guía Michelin. Es un merecido premio por la experiencia gastronómica que el restaurante ofrece. Es, además, un reconocimiento a la genialidad del empresariado colombiano, en particular paisa. De hecho, ElCielo es el primer restaurante colombiano a ser reconocido por la guía Michelín.

Cuando hace unos meses conversé con el amigo Juan Manuel Barrientos para hablar de su visión de negocio, resaltó que para él y su familia emprender significa primero que todo generar cambios. “La palabra emprendimiento ha sido una palabra muy positiva para la cultura colombiana porque venció a la narco-cultura y hoy en día es más admirable un emprendedor que un narcotraficante”, me dijo el chef de ElCielo resaltando el papel fundamental que las empresas han tenido en Medellín a la hora de rescatar la ciudad del narcotráfico. “Hoy las empresas, sí o sí, tienen que generar aporte social, de lo contrario no son relevantes en el mercado. Es más, yo pienso que hay empresas muy buenas que lo hacen desde hace mucho tiempo, lo que pasa es que no se hablaba de eso. Por ejemplo, el grupo empresarial antioqueño, ¿cuánto valor no le ha generado a Medellín?”, me dijo Juan Manuel Barrientos.

Las palabras del creador de las experiencias ElCielo suenan aún más actuales hoy cuando el alcalde de la capital antioqueña, Daniel Quintero, está dedicado a desprestigiar la comunidad empresarial de Medellín para favorecer los intereses particulares de turbias alianzas político-económicas que lo están manteniendo en el poder. De hecho, la experiencia de Juan Manuel Barrientos y de su familia se inserta en la larga tradición empresarial de Medellín, que se ha comprometido con el bien común de la ciudad. Se vale recordar, por ejemplo, que la Fundación San Vicente de Paul fue creada y financiada por el empresario Alejandro Echavarria para ofrecer servicios de salud a las clases menos favorecidas. La organización Interactuar nació en los años 70 gracias a la familia Urrea, propietaria de la empresa Leonisa, para promover mayores niveles de empleo y fomentar lo que hoy se llama el sector de las microempresas.

Otras grandes realidades de Medellín, como el Hospital Pablo Tobón Uribe, Comfama, el Jardín Botánico (otra realidad que el actual alcalde está golpeando para favorecer amigos políticos), la Escuela de Ingeniería, EPM y Ruta N (que hoy también sufren los atropellos de Quintero) son el producto de la visión y el compromiso del empresariado paisa. “Son empresas que pasaron por toda la época de la violencia. Hicieron empresas y crearon empleo”, observa Juan Manuel Barrientos, que con su familia lidera también una fundación que, alrededor de la alta cocina, promueve la reconciliación entre excombatientes.

Felicitaciones, entonces, a Juan Manuel Barrientos por esta primera estrella Michelin, un reconocimiento que permite celebrar también la larga tradición del empresariado antioqueño en un momento en el que hay un esfuerzo concentrado por desprestigiarlo y negar su historia.