MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Cuando los trabajadores sienten que sus esfuerzos no se reconocen, disminuye el compromiso, aumenta el ausentismo y crece la rotación
La retroalimentación en el trabajo es más que una herramienta de evaluación, esto es esencial para que los empleados entiendan su desempeño y cómo mejorarlo. Cuando no reciben comentarios claros y constantes, los trabajadores empiezan a crear su propia versión de la realidad, generando suposiciones que distorsionan su percepción sobre su aporte y su rol en la empresa. Esto puede llegar a afectar su sentido de pertenencia, además de limitar su crecimiento profesional.
Sin retroalimentación, muchos empleados asumen que “si no dicen nada, lo estoy haciendo bien”, lo que puede generar falta de claridad sobre expectativas.

También se pierden oportunidades para corregir errores, reforzar buenas prácticas y orientar el comportamiento diario.
La falta de retroalimentación impacta además la moral y la motivación. Cuando los trabajadores sienten que sus esfuerzos no se reconocen, disminuye el compromiso, aumenta el ausentismo y crece la rotación. Por el contrario, una cultura de retroalimentación fortalece la confianza, la motivación y el sentido de pertenencia. Saber qué se espera y cómo avanzar crea equipos más cohesionados y productivos, mejorando significativamente el clima laboral.
La decisión de cambiar con mayor frecuencia no está ligada al salario, sobre todo porque hoy moverse de empleo ya no garantiza aumentos marcados
Un informe reciente del Peer reveló que los posgrados en campos de educación, psicología y trabajo social son los que tienen un menor retorno de inversión
Tres de cada diez trabajadores de Bogotá está cursando en posgrado mientras que en Medellín la proporción es de 22% y Pasto 21%