Victoria Holtz, CEO de Moveminds Latinoamérica, afirmó que la pandemia ha demostrado que la resistencia al cambio no ayuda

El Economista - Ciudad de México

En el mundo hay cambios constantes y, con ello, nuevas formas de abordar los desafíos. La disrupción, aunque parezca un concepto nuevo, es algo que ha estado presente en la evolución de las sociedades y las organizaciones. La transformación impulsada por la tecnología también alcanza al mercado laboral y las relaciones de trabajo, por ende, se requieren cambios de paradigmas.

El principal cambio para la gestión de talento que trae la transformación digital se resume en una frase: “Las cosas que hacíamos antes no pueden seguir de la misma manera”. Para Victoria Holtz, CEO de Moveminds Latinoamérica, la pandemia ha demostrado que la resistencia al cambio no ayuda a las empresas.

En ese sentido, la especialista consideró que hay 10 errores frecuentes que cometen las organizaciones con el capital humano al mantener un pensamiento “fijo” y que pueden llevar a las empresas al fracaso:

1. Ablandados por el éxito. ¿Si estamos bien, para qué cambiar? El éxito no puede dejar a las empresas en un estado de conformismo. Las empresas tienen que mantenerse innovando para no caer.

2. Síndrome de “todo va bien”. Mantener una actitud relajada frente a la fuga de talento y oportunidades de negocio. Si la empresa considera que, a pesar de la alta rotación, por ejemplo, la ruta es la correcta, entonces hay un problema de fondo.

3. Miedo al jefe y no a la competencia. Cuando los trabajadores le tienen más miedo al jefe que a la competencia, hay un error en liderazgo que debe atenderse.

4. Sobredosis de riesgo. Las empresas prometen cosas al mercado, clientes, proveedores y a su talento, pero ¿lo cumplen? La transformación digital y los cambios en el pensamiento de las personas requieren que las organizaciones asuman compromisos reales, que sí puedan cumplir. Si al talento se le promete algo que no se puede cumplir, sólo se afecta la marca empleadora.

5. Adquisiciones innecesarias. ¿Cuántos programas tiene tu empresa que la gente no usa? Antes de adquirir tecnología o programas, es importante saber en qué medida le sirve al capital humano.

6. Más atención a los accionistas. Un error que ya no pueden cometer las empresas es prestarle más atención a los accionistas que a los colaboradores. La organización no puede estar más preocupada por qué quieren los accionistas, en lugar de preguntarse qué quieren los trabajadores, qué necesitan las personas.

7. Estrategia por día. Las organizaciones que cambian todos los días el rumbo y la estrategia simplemente no tienen claridad en la ruta que seguirán y eso sólo genera confusión en el talento. En este tipo de empresas, “si tú le preguntas a diferentes personas cuál es la estrategia, cada uno te cuenta algo diferente”, explicó la especialista.

8. Cultura corporativa peligrosa. Se refiere a las organizaciones en las que, a pesar de saber que se están cometiendo errores, hay una tendencia por no hablar de las cosas que están saliendo mal, incluyendo los errores en la gestión del talento. Muchos fracasos se pueden evitar si en la empresa se habla de todo aquello que no está funcionando.

9. La espiral de la muerte. Una mala decisión para cubrir un error lleva a otra mala decisión, y así sucesivamente hasta formar un círculo vicioso que afecta las dinámicas de trabajo.

10. Directivos disfuncionales. Una vía que lleva a las empresas al fracaso es tener una directiva que no se logra poner de acuerdo, donde parece que cada área es una compañía distinta.

Señales de alarma

Esos 10 errores frecuentes están estrechamente ligados con la administración del capital humano. Victoria Holtz resaltó que las empresas no fracasan por un mal producto, no tener una patente o no tener una buena ubicación, lo hacen por una mala gestión del talento.

“Todo tiene que ver con la gente y es ahí donde todos los que nos dedicamos a la cuestión del capital humano tenemos que fortalecerla y ver cuáles son aquellos focos rojos que nos dicen ¡Cuidado, es momento de hacer un cambio!”, expresó la especialista durante una ponencia para la National Speakers Association México (NSAM).

Esta pandemia ha demostrado que los verdaderos héroes son los colaboradores. El paradigma debe cambiar y las empresas tienen que reconocer quiénes son los que realmente definen el éxito de la compañía y, por tanto, a quiénes hay que procurar y “apapachar”, concluyó.