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El lugar donde se realice es clave
El yoga se ha convertido en una de las prácticas más comunes a la hora de reducir el estrés y trabajar por un estilo de vida más saludable. No obstante, hay factores además de la actividad como tal que según expertos, contribuyen a mejorar sus beneficios.
Uno de ellos es, precisamente, el lugar donde se practica. Según la country manager de Casaideas Colombia, Diana Estupiñan, “es necesario ambientar el lugar con elementos armónicos y funcionales, que crean una atmósfera ideal para la práctica de yoga y faciliten los movimientos”.
Otro de los elementos clave para un buen desarrollo de esta disciplina tiene que ver con los elementos que se utilizan en la práctica. Entre ellos se cuentan un mat, el tapete requerido para los ejercicios, además de una toalla para la sudoración y un canguro que se adecue a la silueta del cuerpo para guardar el celular y las llaves.
En cuanto al mat, se destacan tres exigencias clave: deben estar libres de tóxicos como el látex y de materiales pesados como cloro y plomo. Tampoco debe perder la memoria del material, el llamado ‘rebote’. Finalmente, es fundamental que conserve un buen agarre.
Además, se recomienda utilizar toallas absorbentes que permitan practicar sin preocupaciones. Mientras se lleva a cabo la disciplina, la persona debe mantener a su lado un termo con agua, pues se considera de vital importancia una buena hidratación durante todo el proceso.
Colombia tiene la clase más larga
En 2017, Colombia rompió el Récord Guinness de la clase de yoga más larga en todo el mundo. Con una duración de 36 horas, dos minutos y 40 segundos, la sesión realizada en Bogotá superó la de Panchkula, ubicada en India, que ostentaba el reconocimiento anteriormente. Dicho espacio inició con 18 estudiantes y concluyó con 11 en el Colegio Rodrigo Lara Bonilla.
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