El manejo adecuado de estos desechos impulsa una economía circular y reduce el impacto ambiental de la industria automotriz

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Usualmente cuando se habla de movilidad sostenible el foco tiende a estar sobre los esfuerzos de la industria automotriz para migrar hacia vehículos con tecnologías híbridas, en la medida que estas tienen un menor ambiental por la reducción en las emisiones de gasas efecto invernadero y CO2.

Sin embargo, uno de los factores contaminantes más relevantes tiene que ver con los hábitos de posconsumo, es decir, lo que se hace con las partes usadas una vez se reemplazan. Uno de los componentes con mayor impacto es la batería, que por sus componentes y sustancias, como plomo y ácidos, puede tener un efecto negativo en el ambiente si se desecha de forma incorrecta.

Por eso, Clarios Andina y Baterías Mac diseñaron el programa 'Ecosteps', que busca garantizar el servicio de recolección y adecuada disposición de baterías usadas. Estas, además, permiten reciclar hasta 99% de sus materiales, por lo que su reciclaje impulsa una suerte de economía circular, en la que se evita el ingreso de materiales vírgenes al proceso productivo y se reduce la generación de desechos tóxicos.

La idea del programa es que los conductores lleven sus baterías viejas a centros de servicio autorizados y adquieran un beneficio económico para la compra de la siguiente batería. Allí, Ecosteps se encarga de la recolección a través de una flota especializada para el transporte de ese tipo de residuos, y transporta el material a los centros de almacenamientos que Clarios Andina tiene dispuestos para baterías usadas.

Desde esos centro, Clarios Andina lleva los residuos a la planta de reciclaje en Yumbo (Valle del Cauca), donde se extraen, a través de procesos tecnológicos, los materiales que sirven para fabricar nuevas baterías.