De acuerdo con las cifras de la agencia para la reincorporación, el número de personas de esta población que se ubica en trabajos formales llega a 7.013

Andrés Venegas Loaiza - avenegas@larepublica.com.co

Desde que en 2001 se registró el primer caso de demovilización de combatientes del conflicto armado, se han registrado más de 73.000 personas dejando las armas para comenzar nuevos proyectos de vida, un proceso que ha acompañado el Gobierno desde entidades como la Agencia para la Reincorporación (ARN).

De acuerdo con la cifra de esta entidad, 51.979 excombatientes han estado en reincorporación. De estos, 6.159 de los que culminaron su proceso se encuentran vinculados a empleos formales, como también lo están 854 personas que aún hacen parte del proceso.

Pero esto no lo ha logrado la entidad sola, en este tránsito han actuado múltiples compañías por medio de generación de empleo o con proyectos de emprendimiento como Levapan, Microsoft, Amarilo, Sodexo, Terpel, L’Oreal, Bancamía, la Cámara de Comercio de Bogotá, Fundación El Nogal, Directv, Google, Coca-Cola, Drummond, Grupo Éxito, Homecenter, PepsiCo, y Universidad Eafit.

Uno de los casos exitosos lo tiene Google, empresa que participa en estos procesos por medio de sus programas JuvenTic y Una ventana para soñar.

A través de estas dos iniciativas la firma promueve el uso estratégico de internet en jóvenes, población vulnerable y reinsertados para el empleo, la educación y el emprendimiento, y ha logrado atender a más de 2.000 beneficiarios.

Por medio de estas estrategias, la tecnológica, en asocio con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), ha entregado becas a esta población “en el uso creativo de tecnologías de la información y la comunicación - TIC, para mejorar sus oportunidades de generación de ingresos y de formación”, según explicó.

La tarea de sensibilizar al gremio empresarial sobre su labor en estos procesos ha sido liderada en gran parte por la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB). La entidad explica que ha participado en iniciativas con la ARN, “a través de la cual ha vinculado laboralmente a cerca de 30 excombatientes y ha apoyado el emprendimiento empresarial de otros tantos”.

Sin embargo, la labor de la CCB no se detiene ahí y ha tomado la batuta en sensibilización de convivencia empresarial a un total de 480 empresas, para que conozcan cómo integrar a diferentes actores del conflicto y su labor ante la realidad del país y los procesos de reintegración.

Paulina Leyva, experta en planeación de las organizaciones, resaltó que las empresas “tienen una importante misión en el proceso de esta población”, pues “se trata de personas que le apuestan a un cambio de vida total y se enfrentan con escenarios diferentes a los que conocen, esperando poder mantenerse en su proceso”.

Además, Leyva dijo que la mayoría de estas personas cuentan con un perfil campesino, un factor clave a tener en cuenta “pues en el país el principal gestor económico es el sector primario”.

El vicepresidente de asuntos corporativos y legales de Terpel, Daniel Perea, señala que en la firma están “convencidos del papel protagónico que debe ejercer la empresa privada en la construcción de paz para escribir una nueva historia”.

Según el directivo, las organizaciones deben anteponer los intereses de Colombia a los de la compañía, por lo que en su caso, han estructurado el programa corporativo “Restaurando Sueños”, con el que Terpel ha beneficiado a cerca de 300 personas, entre víctimas y reintegrados.

LOS CONTRASTES

  • Paulina LeyvaExperta en planeación de organizaciones

    “La mayoría de estas personas tiene un perfil campesino, en un país en donde nuestro principal sector gestor es el primario, cuando se integran, se da futuro”.

  • Daniel PereaVicepresidente asuntos corporativos Terpel

    “Estamos convencidos del papel protagónico que debe ejercer la empresa privada en el proceso de construcción de paz para escribir una nueva historia en el país”.

Con este se han generado oportunidades laborales a más de 200 personas y se ha apoyado el desarrollo de nueve proyectos productivos de excombatientes, beneficiando a 27 individuos en condición de vulnerabilidad. Así mismo han acompañado el trabajo de 75 emprendedores reintegrados y se promovió el desarrollo de una empresa de proveeduría de servicios para Terpel, liderada por dos excombatientes.

El Grupo Éxito ha sido otro de los que ha estado desde 2006 con oportunidades laborales que han impactado a más de 200 personas.

Según explicó el equipo de líderes del programa de inclusión laboral, este da apoyo financiero durante el proceso de educación con el Sena para excombatientes y, una vez se gradúan, se emplean con las mismas garantías de los demás trabajadores de la firma.

La cifra de informalidad aún es alta

Pese a los esfuerzos de las diferentes empresas privadas por generar una mayor integración de los excombatientes al panorama laboral, las cifras de personas que hicieron parte del proceso y se encuentran laborando en la informalidad aún es alta. De acuerdo con los datos a marzo de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), 13.565 personas de las que culminaron su proceso se encuentran vinculados a empleos informales, mientras que 3.958 de los que están en el proceso actualmente están en la misma situación. Por el contrario, la cifra de desocupados suma 2.711.