Según Silvia Martínez, creadora del proyecto, la inclusión del adulto mayor debe ser un tema de responsabilidad social corporativa

Allison Gutiérrez - agutierrez@larepublica.com.co

Varios estudios como el de Boston Consulting han mostrado que las empresas con equipos diversos en edades, géneros e inclusión de minorías pueden alcanzar una mayor productividad con 19% más de ingresos.

Por eso, Silvia Martínez Carbonell, apasionada por los temas de diversidad, inclusión, equidad, género y conocedora del mundo corporativo, tiene claro que la vejez debería ser foco de las políticas de responsabilidad social de las empresas y convertirse en un tema de conversación social.

Ella es creadora del proyecto De Cierta Edad, que busca poner sobre la mesa una discusión sobre el envejecimiento, para incidir principalmente en lo social, pero también en la esfera política, donde los tomadores de decisiones tienen la última palabra.

Pero, ¿cuál es el problema del envejecimiento? ¿por qué tanto pudor al hablar del tema o reconocerse a través de este? y ¿en qué son responsables las compañías? Para Martínez, el problema radica en que ser adulto mayor en Colombia, como en muchos otros países, significa ser objeto de discriminación social y laboral.

De Cierta Edad nació por la necesidad de responder a una problemática individual de su creadora, pero también como una preocupación colectiva, pues muchas personas deben asumir la pensión como el fin de las oportunidades laborales y generalmente se ve la vejez como un problema al interior de las compañías.

Cuando Martínez tenía 58 años y acababa de pensionarse, sus proyecciones eran entrar en el mundo de la consultoría para asesorar a mujeres jóvenes en corporaciones. En esa búsqueda sufrió de edadismo, un tipo de discriminación que se da por razón de la edad. Según Martínez, fue invisibilizada en un mundo que considera que la edad es un obstáculo, sobre todo en tiempos de digitalización.

Para Martínez, cualquier empleador debe saber que la diversidad desde todo punto de vista beneficia a las empresas. "Cuando hay mujeres y hombres en grupos de toma de decisiones, personas intergeneracionales o de otros países y culturas, se genera una mayor rentabilidad para las compañías; pero no solo eso, sino que se genera un 'gana gana', en el que la empresa, los clientes y la sociedad se benefician".

No obstante, ese componente intergeneracional en las compañías se torna perverso en algunas ocasiones. La decisión de incorporar personal joven para contar con ideas nuevas y una visión diferente de hacer las cosas a veces repercute en salarios bajos determinados por su corta experiencia. Esto es contrario a lo que sucede con los adultos mayores, a quienes se les paga mejor por su experiencia, pero debido a su edad encuentran trabas para mantenerse en el mercado laboral.

De Cierta Edad cree que la cultura organizacional de cada empresa debe transformarse, pues gracias a ella se definen las políticas de contratación de las compañías.

Las organizaciones también deben informarse para entender que integrar a personas mayores en ciertos cargos y áreas puede ser beneficioso.

En ese sentido, Martínez dio tres recomendaciones a las empresas que podrían ayudar a integrar a grupos más diversos y beneficiosos para su productividad. Como primer factor, aconsejó que las compañías deben revisar sus políticas de contratación para que se ajusten a las necesidades y el potencial del adulto mayor.

Como segundo elemento, la creadora de De Cierta Edad explicó que es crucial que las empresas empiecen a crear programas que potencien la diversidad.

"Las empresas deben diseñar programas de mentoría inversa, donde la socialización y la colaboración intergeneracional se convierta en una estrategia para lograr mayores beneficios tanto económicos, como de clima laboral y de sostenibilidad".

Como tercera recomendación, Martínez señaló que se deben incorporar planes de salida del espectro laboral para las personas mayores, con el objetivo de que al retirarse tengan oportunidad de contribuir de otra manera a la sociedad. Para la experta, pueden invertir en capacitaciones que ayuden a identificar esas habilidades o hobbies que nunca desarrollaron mientras trabajaban.

Lo anterior resulta prioritario para De Cierta Edad, debido a que según los estudios que se han realizado sobre el envejecimiento positivo, los adultos mayores son el grupo poblacional mayoritario en todo el mundo, con una expectativa de vida que va en aumento de forma vertiginosa.

Advierte, que al ser esto una nueva oportunidad de vida para las personas y de no ponérsele atención, podría convertirse en un problema de salud pública, de salud mental, que entrará a afectar a este grupo tan grande, incluso, señaló, que podría volverse otra pandemia.