Pero cambiar cómo se coordina el trabajo -quién aprueba, quién inicia, qué se mide- toca hábitos, estructuras de poder e identidades construidas durante años. Ese es el cuello de botella real: no es solo técnico, es político y cultural
Desde pequeño he admirado al salmón. El delfín es astuto, el marlin veloz y el tiburón poderoso, pero el salmón es valiente, determinado a cumplir su misión