.
Analistas 30/10/2021

Subasta renovable: primeros pasos

Germán Corredor Avella
Director ejecutivo SER Colombia, Asociación de Energías Renovables

Esta semana se presentaron los resultados de la Tercera Subasta de Energías Renovables. La nueva puja, como mecanismo de contratación, impulsa la reactivación sostenible y consolida los primeros pasos hacia la transición energética en Colombia.

El país gana porque surge el potencial de incluir 796,3 MW a través de nuevos actores que aportarán dinamismo al mercado. Canadian Solar Energy, EDF, Enel Green Power, Solarpack y Urra S.A., los cinco nuevos agentes que se suman desde la orilla de SER Colombia (Asociación de energías renovables), asumen la responsabilidad de evitar la emisión de 465.000 toneladas de CO2 por año.

Esta vez, la fórmula de antaño arrojó un halo de esperanza, ínfulas de triunfo. Se multiplicará por 100 veces la capacidad instalada con respecto a lo alcanzado en noviembre de 2018 y se inyectará capital de cara a la reactivación económica reclamada a gritos por una sociedad devastada por la pandemia del covid-19.

Los 11 proyectos adjudicados a nueve empresas generadoras y 44 comercializadoras, requieren de un presupuesto de $3,3 billones que se invertirán en la generación energías limpias. Con su ejecución, se generarán alrededor de 4.700 empleos directos e indirectos.

Así mismo, se fortalece la diversificación de la matriz energética porque aumenta la participación de las energías renovables no convencionales en 17%. Pero además, se distribuye energía limpia en varios departamentos del país (Caldas, Cundinamarca, Norte de Santander, Tolima, Meta, Atlántico, Córdoba y Magdalena).

Con $155/kWh, se lograron precios a la baja con una proporción 15% inferior respecto al precio promedio del mercado eléctrico colombiano. Un hito que, por su propio peso, resulta destacable.

Tras un balance que deslumbra, los resultados de la subasta indican pasos agigantados hacia la meta de la transición energética. No obstante, el camino es largo e implica retos. Constituye una carrera contra reloj.

Los proyectos cuentan con poco tiempo porque se pretende entrar en operación a más tardar el 1ro de enero de 2023. Por esto mismo, resulta fundamental que los procesos de licenciamiento ambiental y de conexión, se logren en los tiempos adecuados para que no se presenten retrasos y se cumpla con los compromisos que cada uno de los agentes adjudicados adquirieron bajo este mecanismo.