El crecimiento económico no es una variable más, es la base sobre la cual se sostienen tanto la política social como la estabilidad financiera. En un entorno global complejo, el mensaje fue claro: sin crecimiento, es difícil lograr avances que mejoren el bienestar de todos
El problema no es la falta de inteligencia ni de herramientas. Es la desconexión con la realidad. Cuando una organización pierde esa conexión, empieza a operar sobre supuestos, interpretaciones o expectativas, y no sobre hechos
Como gerente de la empresa de agua potable y saneamiento básico más grande del país, hago un llamado a la sensatez, a dejar a un lado los cálculos políticos y las decisiones basadas en ideología y a pensar en el bienestar de los usuarios y la sostenibilidad de las empresas