Analistas 05/11/2020

Confianza, generador de relaciones

La confianza es una condición que nos permite construir relaciones con personas y organizaciones. La situación que estamos atravesando como sociedad a nivel global, genera ansiedad social, inequidad económica y social y sin duda, se relacionan con niveles decrecientes de confianza. Esta es una situación que se refleja cada vez que hay una crisis a nivel global.

Los grupos de interés y las organizaciones reguladoras hacen esfuerzos para exigir más transparencia por parte de las organizaciones. Por ejemplo, después de los escándalos financieros que se dieron al principio del presente siglo, los inversionistas demandaron más transparencia y fortalecimiento de la gobernanza de las organizaciones, así mismo, pidieron a los gobiernos fortalecer la legislación para evitar este tipo de colapsos.

Por otro lado, la cultura de la eficiencia, crecimiento, consumismo, producción y generación de utilidades puede sesgar la estrategia organizacional con el fin de obtener beneficios para la organización que se pueden dar a expensas de los grupos de interés.

Estas son unas de las razones por las cuales la confianza se convierte en uno de los activos intangibles más importantes para las organizaciones, el cual en tiempos de normalidad y calma se asume tácitamente por los actores de la sociedad, pero en tiempos de inestabilidad riesgo y vulnerabilidad, la confianza se hace visible.

El activismo en temas sociales, ambientales y la inequidad económica, son señales que deben ser tomadas seriamente por el empresariado, estas evidencian que los tiempos están cambiando y por lo tanto la manera en que se hacen negocios.

Por esta razón, diferentes entidades, entre ellas el Global Reporting Initiative (GRI), se han ocupado por promover la transparencia a través de un instrumento de comunicación como son los reportes de sostenibilidad en donde las organizaciones plantean los impactos positivos y negativos que generan y les permite rendir cuentas sobre la gestión que adelantan para mejorar su contribución hacia el desarrollo sostenible; el cual es un objetivo que colectivamente perseguimos como humanidad y que hoy en día se plantean en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Naciones Unidas.

Esto es importante en la práctica organizacional porque debemos tener presente que las empresas son actores claves dentro de la sociedad y se espera que sus prácticas sean congruentes con las prácticas sociales de los entornos en los que operan.

El GRI ha venido realizando una labor desde hace casi 23 años en sensibilizar a las empresas multinacionales, grandes y pymes en entender el rol fundamental de la confianza en la manera que se hacen hoy en día los negocios.

Cuando una organización genera confianza entre sus audiencias, facilita la adopción de la innovación de los productos y servicios que ofrece, les ayuda a mejorar la relación con sus diferentes grupos de interés como los clientes, el Gobierno, los proveedores, las comunidades, entre otros.

Pero para que esto pase, no basta con incluir la sostenibilidad en el discurso de los líderes empresariales, por lo tanto, somos enfáticos en la necesidad de utilizar estándares internacionales como los Estándares GRI, los cuales tienen una visión multi-actor que le permite a las empresas reportantes hacer un análisis en el cual mida lo que realmente importa y contar con indicadores que le ayuda a evaluar no solo los resultados, sino también su gestión en temas de sostenibilidad.

Por esta razón, nos parece fundamental la labor que han venido adelantando las pymes y los proveedores que hacen parte del Programa Negocios Competitivos, financiado por la Cooperación Económica y Desarrollo del Gobierno de Suiza, la cual ayuda a que estas empresas inicien esta labor de medir su gestión en temas de sostenibilidad y usen el reporte para generar confianza a largo plazo con sus grupos de interés y de esta manera se contribuya al éxito de la empresa.