Y Venezuela es el laboratorio perfecto: una economía ya dolarizada, banca débil, alta adopción cripto y cero confianza en la moneda local (la inflación interanual a marzo de 2026 va en 649,5%)
Lo que sucedió en su momento con la capital del Valle del Cauca, protagonista de un descontrol urbano sin precedentes, tenía el objetivo de consolidar una degradación social que validara la anarquía y el caos