En 1991, ante el evidente fracaso del sistema y la necesidad de contar con una moneda sana como premisa fundamental para el orden y el desarrollo económico, se restituyeron al Banco de la República las funciones de autoridad monetaria
Mejor dicho, este boom de consumo se acabará abruptamente una vez cambien las condiciones de endeudamiento para el gobierno de Colombia, algo que va a pasar, tarde o temprano