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EDITORIAL La calidad de vida y el ingreso per cápita
jueves, 22 de agosto de 2019

EditorialLR

Es un contrasentido hablar de aumento en la calidad de vida y disminución del ingreso per cápita en una sociedad. Históricamente una buena educación, servicios de salud de calidad, seguridad y trabajo formal han sido características de países con buenos ingresos per cápita; no obstante, cuando una sociedad logra niveles de desarrollo superiores, la calidad de vida se convierte en algo adquirido y permanente a través de los tiempos, y el ingreso per cápita solo actúa como el sostenimiento de dichos niveles.

Del más reciente informe sobre crecimiento económico, calidad de vida e ingreso per cápita de los países del “club de las buenas prácticas”, se desprende que los países con monedas fuertes y que no son susceptibles de perjudicarse con los choques monetarios mantienen un buen índice de calidad de vida, entre tanto, aquellos en donde hay más vulnerabilidad a guerras arancelarias, ataques a sus monedas, polarización política y otros fenómenos que perturben sus economías, se reduce su calidad de vida.

Además, se tiene que el crecimiento de los ingresos de los hogares de la Ocde sigue estando por encima del crecimiento real del PIB para el primer trimestre de 2019. Esto significa, que aunque el aparato productivo de un país en términos de PIB no crezca o disminuya su crecimiento, no necesariamente los ingresos de los hogares se comportan de la misma manera. Al analizar en detalle los resultados del informe se tiene que “el crecimiento del ingreso real per cápita de los hogares, que proporciona una mejor imagen de los cambios en el bienestar económico de los hogares que el crecimiento del PIB real per cápita, se aceleró a 0,6% en el área de la Ocde en el primer trimestre de 2019, en comparación con 0,3% del cuarto trimestre de 2018, superando el crecimiento real del PIB per cápita por segundo trimestre consecutivo”.

Los países en los que se ven los mejores resultados son Estados Unidos y Canadá, donde el ingreso per cápita subió 0,9% entre enero y marzo de este año, pero su crecimiento económico como país fue considerablemente menor. Para Estados Unidos el aumento del PIB en el mismo periodo fue de 0,6% y en Canadá hubo una contracción de 0,1%, esto demuestra que los hogares mantienen unos ingresos favorables así la economía en su conjunto no tenga el mismo comportamiento. En la Zona Euro, Francia presenta uno de los ejemplos significativos, pues el crecimiento real del ingreso per cápita de los hogares se desaceleró a 0,8% en el primer trimestre de 2019, en comparación con 1,1% en el trimestre anterior, mientras que el crecimiento del PIB real per cápita se mantuvo en 0,3%, es decir 0,5 puntos porcentuales por debajo de lo que suman los ingresos de los hogares.

En general, en esta zona, el crecimiento del ingreso real de los hogares per cápita se aceleró a 0,7% en el primer trimestre de 2019 y el PIB real per cápita subió a 0,4%. Para los analistas de la Ocde que realizaron el informe, aunque estos datos son positivos para los hogares, habría que esperar los datos del segundo trimestre donde las proyecciones apuntan a una desaceleración del PIB que sí afectaría el ingreso. Mientras esto ocurre, la calidad de vida de estos países (medida por su ingreso) se sostendrá y no solo por el dinero que llega a los hogares, sino por el desarrollo que ya lograron en sus políticas públicas y de necesidades satisfechas.

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