El pasado de su fundador como cronometrador de la Marina Real francesa fue el origen de la colección deportiva Marine de Breguet

Expansión - Madrid

Se han hecho esperar, pero ya están aquí. Este mes se lanzaron las primeras unidades de la renovada colección Marine que Breguet dio a conocer la pasada primavera en Baselworld.

Marine es la gran apuesta de Breguet de la temporada y nada se ha dejado al azar para su desembarco en el mercado. Sin duda un producto especial al ser una línea que rompe con la tradicional imagen de la manufactura.

Muchos aficionados asociarán Breguet a su icónica línea Classique, acaparadora de todos los símbolos estéticos que identifican a la firma, y la refinada Tradition y su apabullante despliegue técnico. Frente a ellas, Marine representa la cara más deportiva de Breguet; si entendemos por deportivo un reloj de carácter práctico, pensado para usarse en el día a día.

Marine ha sido una de las colecciones más dinámicas de la firma y su oferta no ha parado de crecer. Con esta nueva generación se busca que el interés por Marine siga consolidándose en los próximos años.

El nuevo Marine es más discreto. Sus formas son más sencillas, con un bisel que pierde presencia, la reducción de los protectores de la corona y la sustitución de las asas por un bloque donde encaja directamente la pulsera.
El rejuvenecimiento es aún más importante en la esfera. El reloj pierde el barroquismo de anteriores modelos para apostar por la simplicidad. Desaparecen los guillochés tradicionales de Breguet y se sustituyen por acabados en liso o con un grabado en forma de olas, dependiendo del modelo.

Otro cambio importante es la incorporación de material luminiscente en los índices romanos al ser una característica que no puede faltar en cualquier reloj deportivo que se precie. Curiosamente, estos cambios estéticos ya pudieron ser apreciados el pasado año con la presentación del Marine Équation Marchante 5887, aunque pasaron un poco desapercibidos al centrar su increíble movimiento toda la atención del reloj.