La Fundación Juan Pablo Gutiérrez Cáceres tiene un proyecto de baile que las empresas pueden tomar como servicio de ocio a sus empleados

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

La Fundación Juan Pablo Gutiérrez Cáceres se dedica especialmente a entregar becas de maestrías y estudios superiores a estudiantes que no tienen los recursos para continuar con sus carreras. Hoy, en medio de la crisis y con la posibilidad de que la tasa de deserción estudiantil se ubique entre 25% y 30%, la Fundación que nació en el 2007, centra sus esfuerzos en sumar donaciones para el programa Chocó To Dance, para apoyar a jóvenes en esta región.

Juanita Sáenz Castillo, directora de la Fundación, habló con LR sobre el proyecto, que ya ha entregado 42 becas, y explicó cómo avanzan otros programas de Responsabilidad Social en medio de la crisis.

¿En cuántas regiones están y con qué aliados trabajan?

La Fundación nace en 2007 en honor a Juan Pablo Gutiérrez y como una alternativa para los jóvenes que no tienen los recursos necesarios para acceder a la educación superior. Nuestros principales aliados son las universidades y hoy en día tenemos convenio con 17 instituciones. Así logramos estar en Bogotá, Medellín Barranquilla, Quibdó, Cali y Manizales.

LOS CONTRASTES

  • Ana María RestrepoVp. Fundación Juan Pablo Gutiérrez C.

    “Generalmente los estudiantes que escogemos tienen proyectos que impactan a su comunidad y es muy lindo ver cómo ellos cumplen sus sueños y son influencia positiva”.

¿Cuántos estudiantes se han beneficiado?

A la fecha hemos entregado 454 becas y más de 300 estudiantes se han graduado.

¿Quienes son los becados?

Nosotros tenemos en cuenta que los estudiantes tengan algún proyecto social que impacte en su comunidad, que hayan trabajado por el país y su entorno. La idea no es dar becas de excelencia al mejor estudiante, sino darlas a aquellos que se destacan en lo que hacen.

¿Cómo está la financiación?

Nuestras principales formas de financiación vienen de diferentes actividades que hacemos a lo largo del año y ahora, por esta situación, no lo hemos podido hacer. Hacíamos por ejemplo un torneo de golf y una cena de gala. Tenemos también donaciones de empresas que nos hacen aporte. Hoy estamos apostándole mucho al proyecto social Chocó to Dance, que incluye clases dictadas por jóvenes chocoanas. A cambio recibimos el costo de la subscripción en calidad de donación. Se puede aprender a bailar salsa, salsa choque, reguetón y champeta. La inscripción se hace en línea pagando la subscripción de US$9,99.

¿Cuándo nace este proyecto?

Lo estamos haciendo desde hace cuatro años, pero ahora queremos impulsarlo más, mostrarlo más a las empresas, porque entendemos la necesidad de movimiento de las personas. Con este proyecto hemos entregado 42 becas a jóvenes del Chocó, pues todo lo recogido se devuelve a beneficiar a estudiantes de la zona y las necesidades en el Chocó son muy grandes en temas de educación, así que esperamos entregar el mayor número de becas posible cada semestre.

Además, en estos momentos creemos que la Fundación debe dar ese vuelco a los canales digitales para la recaudación, porque nuestras fuentes tradicionales de ingresos están fuertemente afectadas.

Precisamente, ¿qué tan afectadas están las donaciones?

Nos hemos visto muy afectados ya que dependemos de recursos de terceros. Entendemos que las empresas también tienen sus propias necesidades en este instante y la afectación también ha sido por esas actividades puntuales que hacíamos. Algunas empresas hicieron sus donaciones a principio de año y otras sabemos que se van a ver disminuidas porque en este momento las prioridades son otras. También hay otras que se han comprometido mucho con otras iniciativas del país que responden a necesidades puntuales de este momento.

¿Cómo la crisis afectará la educación?

Estamos preocupadas porque desde el Gobierno Nacional dicen que la deserción será entre 25% y 50%. Tenemos casos en la fundación de personas que están becadas, pero incluso con las becas no van a poder continuar porque tienen que dedicarse a otras actividades para subsanar las necesidades de sus familias.