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TECNOLOGÍA Beneficios de las ciudades inteligentes
sábado, 17 de noviembre de 2018

La población mundial será urbana en 2050.

Isam Hauchar

Las ciudades colombianas enfrentan día a día grandes desafíos en cuanto a movilidad, seguridad, salud, educación, bienestar, turismo y entretenimiento. El crecimiento urbano ha sido uno de los principales factores que ha influido para que hoy tengamos estos retos. De acuerdo con cifras del Banco Mundial, para 2014 se estimaba que cerca de 74% de los colombianos vivía en ciudades y a nivel mundial el panorama no es distinto. Según estimaciones de la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU), en 2050 el 70% de la población mundial será urbana. Frente a este panorama, el concepto de “ciudades inteligentes” ha surgido como una solución a estas problemáticas y emerge como una opción real para las más importantes urbes de Colombia.

¿Por qué? Es un desarrollo urbano sustentable que responde de forma adecuada a las necesidades de los diversos actores que la conforman como las instituciones públicas, empresas privadas, que buscan mejores servicios y condiciones de vida para quienes las habitan, con mayores oportunidades de negocio para las compañías y en administraciones más eficientes. Por ello, hoy se requiere de cocreación en los modelos de negocio que se establecen entre todas las partes.

En este sentido, las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) juegan un papel importante en estas “ciudades inteligentes”. Por ejemplo, la suma de las sólidas redes de proveedores de comunicaciones como las de Claro y Hitss con soluciones Cloud, el Big Data, las redes 4.5G y una imaginación ilimitada, nos da como resultado el Internet de las Cosas (IoT), integrando así personas, procesos, cosas y datos de forma segura, que ofrecen una mejor toma de decisiones y logran optimizar en el uso de los recursos, tanto personales como públicos.

Así, en materia de seguridad y movilidad con sistemas inteligentes de botón de pánico, sistemas de cámaras, de identificación facial o sistemas de biometría, nos permiten identificar y tener un control sobre las diversas situaciones que afectan la seguridad en las ciudades. O los sistemas de iluminación inteligente, que generan ahorros energéticos, mayor conectividad, seguridad pública y soporte al instante para beneficio de todos los ciudadanos.

Y el turismo, ya que con el IoT este sector se dinamiza, diversifica y vuelve más placentera la experiencia de viajar a través de soluciones como las maletas inteligentes, basureros o baños inteligentes.

Y qué decir de la educación, la cual se amplía y mejora las formas tradicionales de la enseñanza, con acceso desde cualquier lugar y dispositivo a las mejores universidades del mundo.

Y en este mismo sentido, beneficios ecológicos con la generación, cuidado y aprovechamiento de zonas verdes, así como la prevención de desastres naturales como inundaciones, derrumbes, permitiendo mitigar el impacto sobre las personas y los territorios.

Otro estímulo para acelerar este despliegue está marcado por la autosustentabilidad. Las eficiencias que generan soluciones por sí mismas pueden proveer ahorros y/o nuevos ingresos para las entidades administrativas. Finalmente, el papel y participación de los ciudadanos es fundamental para apoyar esta evolución.

Por eso, es indispensable que entendamos los beneficios que trae esta nueva forma de vivir en una ciudad, así como reportar, respetar y transformarse también en ciudadanos “inteligentes”.