El tiempo que toma vender una vivienda usada aumentó en Bogotá, de acuerdo con un informe de investigadores del Banco de la República

Mario Chaves Restrepo - mchaves@larepublica.com.co

En un Inside LR, el presidente de Fedelonjas, Daniel Vásquez, explicó que “el sector inmobiliario fue uno de los que sufrió un enorme impacto, y lo que ocurrió fue que, en general, se congelaron todas las actividades entre marzo y junio, atendiendo la crisis sanitaria”. A pesar de eso, de acuerdo con datos del Banco de la República, la vivienda usada no está sintiendo tan fuertemente este fenómeno.

En el más reciente Informe especial de estabilidad financiera del Emisor, los investigadores señalaron que tanto la rotación de viviendas en estratos altos como los precios de las casas y apartamentos estaban teniendo un buen comportamiento.

Con respecto al primero de los indicadores, definido como el número de viviendas en venta o arriendo como proporción del total de hogares por estrato, los investigadores señalaron que “las tres ciudades de análisis presentaron disminuciones en el indicador de los estratos cuatro, cinco y seis, interrumpiendo la tendencia de estabilidad que presentaba Bogotá y creciente que se observaba para Medellín y Cali”.

Es decir, en época de pandemia, la oferta de vivienda usada en los estratos altos de las principales ciudades no tuvo un aumento y, por el contrario, disminuyó. Los investigadores explicaron que esto se debió principalmente a las restricciones a la movilidad derivadas de las medidas de aislamiento.

Adicionalmente, el estudio del Emisor, que usa datos de la Galería Inmobiliaria, explicó que aumentó el tiempo necesario para vender una vivienda en Bogotá, “se han observado incrementos en los tres estratos (cuatro, cinco y seis) para los últimos tres meses, interrumpiendo la tendencia decreciente observada desde mediados de 2019”.

Con todo esto, se reforzó la tendencia de precios estables o al alza que la vivienda usada venía teniendo, a la luz del índice de precios de vivienda usada del Banco de la República, que al cierre de 2019 habían tenido una variación real anual de 3,09% (llegó a 5,76% en Medellín), y que en el primer trimestre aumentó 0,84% frente a 2019.