Nicolás Maduro dijo que fueron detenidos dos estadounidenses que trabajaban con un veterano militar compatriota

Reuters

El presidente Donald Trump negó el martes una supuesta participación de Estados Unidos en lo que las autoridades venezolanas calificaron como una fallida incursión armada que llevó a la captura de dos "mercenarios" estadounidenses.

Trump hizo el comentario a periodistas en la Casa Blanca después de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo el lunes que fueron detenidos dos estadounidenses que trabajaban con un veterano militar compatriota que se atribuyó la responsabilidad por la fallida operación armada.

"Lo averiguaremos. Acabamos de escucharlo", dijo Trump cuando fue consultado por el incidente y los arrestos. "Pero no tiene nada que ver con nuestro gobierno", señaló.

En un discurso televisado, Maduro dijo que las autoridades arrestaron a 13 "terroristas" entre el domingo y el lunes implicados en lo que describió como un plan coordinado con Washington para entrar al país por la costa caribeña y derrocarlo.

Ocho personas murieron durante la fallida incursión el domingo, dijeron las autoridades venezolanas al describir que "mercenarios" venezolanos fueron abatidos tras 45 minutos de enfrentamiento.

Analistas militares en Caracas expresaron sus dudas sobre la versión del enfrentamiento, porque dijeron que las imágenes oficiales no muestran orificios de balas en el bote en el que supuestamente llegaron a la costa los venezolanos ni tampoco en casas vecinas a la zona del arribo.

El líder de la oposición y jefe del Parlamento, Juan Guaidó, dijo el martes en una sesión virtual del Congreso que la operación "estaba infiltrada. Estaban esperándolos para masacrarlos. ¿De quiénes son los cuerpos que exhibieron?".

Maduro mostró lo que dijo eran pasaportes estadounidenses y otras tarjetas de identificación pertenecientes a Airan Berry y Luke Denman, de quienes dijo que están bajo custodia y trabajaban con Jordan Goudreau, un veterano militar estadounidense que lidera una compañía de seguridad con sede en Florida llamada Silvercorp USA.

Washington lidera una campaña de sanciones económicas y diplomáticas contra Venezuela en un intento por sacar del poder a Maduro, a quien acusa de amañar las elecciones de 2018 en que fue reelecto. El gobierno de Maduro dice que Estados Unidos quiere controlar las gigantescas reservas petroleras de su país.