Ya como líder del Frente Amplio, una de las peores crisis económicas del país ayudó a Vázquez a ganar en primera vuelta las elecciones presidenciales de 2004

Reuters

El expresidente uruguayo Tabaré Vázquez, primer político de izquierda en ser electo como mandatario del país en 2005 y reelegido en 2014, falleció el domingo a los 80 años a causa de un cáncer de pulmón.

Nacido en una humilde casa de La Teja, un barrio popular de Montevideo, el 17 de enero de 1940, Vázquez tuvo en su juventud oficios tan disímiles como carpintero, almacenero y hasta vendedor de diarios en la calle mientras perseguía su meta: estudiar medicina.

Una vez graduado se dedicó a la oncología y solo a los 43 años ingresó en la militancia política.

"Nunca en mi vida pensé hacer política. Desde gurí (niño) de escuela me gustó la biología y la medicina. Jamás pensé, soñé ni en la mayor de las locas fantasías se me ocurrió, que podía ser edil o diputado. No me interesaba", declaró en 2003 en el libro "Conversaciones con Tabaré Vázquez".

Su primera vinculación con el Partido Socialista de Uruguay fue cuando tenía 11 años. Su padre era dirigente sindical de la petrolera estatal Ancap y, luego de haber sido apresado tras una huelga, fue liberado gracias a una ley de amnistía impulsada por un diputado socialista.

Sin embargo, Vázquez se adhirió formalmente al Partido Socialista de Uruguay recién en 1983. Su ingreso fue de forma clandestina, ya que el régimen dictatorial de la época había prohibido las actividades del partido. Esa clandestinidad se mantuvo hasta 1985.

Paralelamente y en el ámbito deportivo, Vázquez inició una carrera como dirigente político en el Club Atlético Progreso de Montevideo, donde fue ganando popularidad. En 1987 fue candidato a presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).

Gracias a su determinación, Vázquez fue rápidamente ascendiendo posiciones dentro de la coalición de izquierda Frente Amplio, de la que formaba parte el Partido Socialista. En 1989 fue electo alcalde de Montevideo, cargo que ejerció entre 1990 y 1994.

"Él fue la conjunción de lo técnico elevado con la sensibilidad de un hijo de gallegos que creció en una casa limpia y ordenada, pero humilde", dijo a Reuters el empresario Juan Salgado, amigo de la infancia y asesor de Vázquez.

"Tenía la sensibilidad que puede tener cualquier pibe (niño) de barrio y el conocimiento que brinda el estudio a quienes han tenido la oportunidad de estar en una Universidad", añadió.

En julio de 1994 fue el candidato del Frente Amplio para las elecciones presidenciales. Perdió por escaso margen, con el 30,6% de los votos. En 1999 volvió a presentarse, pero fue derrotado por el conservador Jorge Batlle pese a conseguir el 45,9% de los sufragios.

Presidencias
Ya como líder del Frente Amplio, una de las peores crisis económicas del país ayudó a Vázquez a ganar en primera vuelta las elecciones presidenciales de 2004, con el 50,45%.

Al asumir la presidencia en 2005 priorizó el rol de los sindicatos en las negociaciones con empresarios, creó el Ministerio de Desarrollo Social y otorgó planes de ayuda económica a la población de menores recursos, que fueron calificados despectivamente como "asistencialismo" por la oposición.

Impulsó la búsqueda de detenidos desaparecidos durante la última dictadura y el juicio a sus responsables, más el 'Plan Ceibal' que dio una computadora a cada niño en edad escolar junto a la creación de un plan de emergencia social para asistir a miles de personas en situación de pobreza.

También aplicó políticas de salud como una fuerte campaña antitabaco.

En 2008 recibió críticas de los legisladores de su partido al vetar un proyecto de ley que despenalizaba la práctica del aborto.

Ante el avance del opositor Partido Nacional y tras la falta de logros del gobierno del exguerrillero José Mujica -electo en 2009 también por el Frente Amplio-, Vázquez aceptó volver a ser candidato. Y esta vez ganó en segunda vuelta con el 56,5% de los votos.

Un año después de asumir en 2010, anunció el inicio de negociaciones para la instalación de una segunda planta de celulosa de la empresa finlandesa UPM. La inversión aseguraría un repunte para la actividad económica que había comenzado a estancarse aunque se mantenía creciendo desde 2005.

Durante su segundo mandato se distanció de algunas medidas impulsadas por Mujica. Si bien no derogó la ley que regularizó el consumo de marihuana, tampoco impulsó la investigación o el uso medicinal masivo de la droga.

El segundo mandato no tuvo el mismo impacto del primero, con una economía que daba las primeras señales de una desaceleración en su crecimiento. Además, al promediar la gestión, en 2017, soportó la renuncia de su vicepresidente Raúl Sendic por un caso de corrupción.

En 2019, en medio de la campaña electoral, Vázquez sufrió dos golpes duros. El primero, a finales de julio, fue la muerte de su esposa María Auxiliadora Delgado. Pocos días después, al inicio de agosto, anunció públicamente la aparición de un tumor maligno en uno de sus pulmones que fue tratado con radioterapia.

Vázquez enfrentó rispideces con el Ejército, tras aprobar una reforma que modificaba su régimen jubilatorio. Además, removió a buena parte de la cúpula de Defensa tras la divulgación de las actas de un tribunal interno, que reveló información sobre crímenes en la dictadura.

Político de estirpe y médico de familia, nunca dejó de lado su simpleza y cercanía con la gente.