MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Problemas de sequía en el Canal de Panamá
El mes pasado fue el más seco registrado en Panamá desde que se comenzaron a llevar registros de clima a comienzos de 1950
La sequía podría obligar a los grandes petroleros a dejar de utilizar completamente el canal de Panamá, lo que haría que los buques deban extender sus viajes en miles de kilómetros, dijo un investigador naviero.
La Autoridad del Canal de Panamá anunció la semana pasada recortes cada vez más drásticos a la cantidad de barcos a los que permitirá el paso cada día. La medida se debe a que el lago Gatún, que se encuentra sobre la vía fluvial y alimenta las esclusas que se encuentran más abajo, tiene niveles de agua históricamente bajos. Para febrero, las franjas horarias de tránsito diario podrían reducirse a aproximadamente la mitad de la capacidad normal de la vía fluvial.
Eso hará la vida especialmente difícil para los barcos conocidos como Tramp, es decir, buques que no tienden a tener horarios fijos, sino que dependen del momento en que son cargados, dijo Poten & Partners Inc. en un nota el viernes. El canal de Panamá es un atajo entre los océanos Atlántico y Pacífico, y evitarlo significa navegar alrededor de África o al extremo sur de América.
“Los grandes petroleros ya no figurarán en este comercio”, afirmó Poten. El hecho de que los portacontenedores tengan sus fechas de carga programadas les permitirá reservar los cupos para cruzar el canal antes que los petroleros, según el investigador.
Además, es poco probable que los petroleros consigan la opción de tránsito a través de las subastas que el Canal realiza para algunos cupos, añadió, debido a que recientemente la tarifa pagada por un gran transportista de gas licuado de petróleo fue de US$2,85 millones.
El mes pasado fue el más seco registrado en Panamá desde que se comenzaron a llevar registros en 1950.
Este cargo es uno de los puestos más destacados de la administración, ya que representa la voz pública del presidente estadounidense
El banco central tiene como objetivo una inflación de 3%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales en cualquier dirección
La primera protesta de este tipo desde lo peor de la crisis financiera de 2012 representa una respuesta al rechazo por parte del Parlamento