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El precio base de la subasta fueron US$350. 000, un tercio del valor que pagó en 2018 el gobierno de Tabaré Vázquez al empresario Carlos Bustin

El Observador - Montevideo

La subasta del avión presidencial efectuado este miércoles en la sede de la Asociación de Rematadores no concitó la atención de ningún comprador. El ministro de Defensa Nacional, Javier García, anunció en su cuenta de Twitter que convocarán a otro remate. “Fue inútil y cara su compra, y más caro es mantenerlo”, escribió. El precio base de la subasta fueron US$350 mil, un tercio del valor que pagó en 2018 el gobierno de Tabaré Vázquez al empresario Carlos Bustin.

Tal como informó El Observador este miércoles, un ciudadano estadounidense se suscribió al remate pero no pagó la seña de US$ 35 mil por lo que quedó descalificado. El subdirector general del Ministerio de Defensa, Cipriano Goñi, dijo que no podían decir cuándo se realizaría el nuevo remate. “En una primera instancia lo vamos a evaluar, quizás pueda ser esta plataforma o veremos si hay alguna alternativa”.

“Pensábamos subastar el avión, poder enajenarlo, lamentablemente no se pudo subastar, y será motivo de evaluación” bajar el precio, agregó. Camilo dos Santos El comandante en jefe de la Fuerza Aérea, el general del aire Luis de León, consideró que estaban teniendo un gasto “ocioso” de la aeronave que dependía de cuánto tiempo estuviera detenida y sin uso.

De León agregó que la decisión de mantenerla como parte de la flota de la Fuerza Aérea o intentar venderlo era “política” y que ellos estaban a la espera de lo que resolviera el gobierno. El rematador Mario Molina dijo que lo sucedió fue una cuestión de “oferta y demanda”. “Estábamos fuera de precio con la demanda. Si hubiera sido un avión con un precio más acorde posiblemente se hubiera vendido”, expresó.

“Tendremos que estudiar el mercado y ver qué base le podemos tener o si le ponemos base. El Ministerio de Defensa es el que tiene que resolver qué hace.

Nosotros asesoramos y ellos toman la resolución”, sostuvo. Molina consideró que un remate regresivo (con un precio base que vaya decreciendo) no era conveniente en este caso. “En esto de la aeronáutica se deprecia de forma más rápida a pesar de que está muy bien mantenido”, indicó.