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DIARIO FINANCIERO

“Creemos que se abordaron todos los problemas y todos los que quisieron pudieron hacerlo”, señaló Felipe Porzio de LarrainVial

Diario Financiero - Santiago

Latam Airlines saldó ayer una deuda que tenía pendiente con los accionistas minoritarios desde que se acogió al Capítulo 11 del Tribunal de Quiebras de Estados Unidos: incorporarlos como aportantes en su reorganización a través de un crédito por US$150 millones en el financiamiento Debtor-In-Possession (DIP, su sigla en inglés).

Este lunes, el encargado de esta administrar ese fondo, Toesca Asset Management, informó ante la Bolsa de Comercio de Santiago los detalles de los dos libros que se abrieron para la iniciativa. Así, dio a conocer que el instrumento captó 170 órdenes, entre instituciones y personas naturales.

“Estamos contentos con los resultados, porque se levantó un capital contra viento y marea. Cuando se anunció este proceso, hay que recordar que en Europa comenzó la segunda ola de contagio. Aun así, levantamos más del doble, a un total de US$ 300 millones, en órdenes de personas que querían entrar”, dijo a DF el director de Finanzas Corporativas de LarrainVial, Felipe Porzio.

Asimismo, recalcó que este fondo no contó con la presencia de ningún grupo de la talla de Bethia o las familias Cueto, Eblen, o Amaro, los principales accionistas de la empresa junto a Qatar Airways y Delta Air Line.

“El proceso era sólo para accionistas minoritarios, los demás no podían participar. Se contó con la presencia de family offices e inversionistas institucionales, fondos de inversión o compañías de seguro, etc. No puedo decir exactamente quiénes son, pero en el libro B podían entrar tenedores de bonos locales, que son de un perfil institucional”, explicó Porzio.

Antes de que se anunciara el proceso de reorganización, la Comisión para el Mercado Financiero registró un total de 1.437 inversionistas de Latam Airlines a fines de marzo. Consultado Porzio sobre cómo contactaron a los minoritarios, relató que se trató de una jornada maratónica con envíos de más de 1.000 cartas.

La iniciativa liderada por Toesca se levantó después de que un grupo de minoritarios criticara fuertemente la reorganización de la aerolínea. Incluso, enviaron una carta al juez el caso, James L. Garrity, alertando los daños que podrían producir las fórmulas de crédito DIP pactadas entre Latam Airlines y las familias Cueto, Amaro y Eblen.

Por eso, uno de los objetivos era despejar las dudas a este segmento de accionistas. “Creemos que se abordaron todos los problemas, porque su reclamo era que no podían participar y, a través de esta fórmula, todos los que quisieron pudieron hacerlo. No se puso ninguna traba; todo lo contrario. Se trató de facilitar lo más posible el procedimiento a los minoritarios”, apuntó el ejecutivo.

Y destacó que la idea del proceso era garantizar la transparencia: “Nadie podía aprovecharse, porque se exigió que la persona debía tener bonos o papeles de la compañía a la fecha del anuncio (de la reorganización, el 25 de mayo); esto evitaba que alguien fuera a comprar acciones”.

También explicó que los beneficios de armar un fondo a través de Toesca Asset Management, era articular un único bloque de minoritarios para que funcionara como contraparte de Latam Airlines.

Además, se escogió un esquema de subasta, a través de los libros A y B, porque ello permitía a LarrainVial -como asesor del proceso- asegurar una alta participación. “Si lo hubiésemos hecho directo, el aportante debía que ser cliente de LarrainVial y debía crear cuenta para invertir. Pero la subasta permite a otros usuarios entrar. Así, nos asegurábamos que fuera muy participativa”, explicó.

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