El economista jefe del Banco Mundial para América latina, Martín Rama, habló sobre el manejo económico de la pandemia, y la reactivación

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

Todos los países de América Latina han sufrido el impacto de la pandemia, y tras varios meses de acciones sociales y económicas, la capacidad fiscal de la región podría irse reduciendo.

Por ahora, las proyecciones de entidades internacionales señalan una caída del Producto Interno Bruto de 4,5% para la región, y de 8,1% para Colombia, pero con el virus activo se pone en duda cómo será el proceso de recuperación.

Para hablar sobre el panorama del país y de América Latina, LR entrevistó a el economista jefe del Banco Mundial (BM) para la región, Martín Rama, quien destacó el esfuerzo que se ha hecho para atender la crisis actual y la sólida economía de Colombia.

¿Cómo ven el manejo de la deuda de Colombia?

Colombia tiene una de las economías más sólidas en la región, tradicionalmente ha tenido un manejo macroeconómico muy prudente y una gestión muy responsable; ha tenido un espacio fiscal mayor que la mayoría de la región y por ahora lo ha manejado bien, no tenemos preocupación al respecto.

¿Un mal manejo fiscal podría llevar al país a la bancarrota?

No en el caso de Colombia. Hay países que tienen situaciones muy difíciles, porque tenían crisis que venían anteriormente, de cómo habían manejado la caída de los precios de las materias primas; hay países que tienen situaciones muy difíciles como algunas islas del caribe porque dependen enormemente del turismo y es probable que no vuelva por un tiempo; pero, claramente esta no es una preocupación que se tendría para Colombia.

¿Es un momento oportuno para hacer una reforma tributaria en el país?

Todos pensamos que las crisis son una buena oportunidad para construir una mejora hacia el futuro, pero el apetito político para reformar algo en medio de una crisis es menor. Por ejemplo, si tiene una casa que se le está incendiando, por más que sepa que la casa tiene problemas estructurales que hay que resolver, en ese momento el incendio es lo más importante, entonces, tener atención para reformas más profundas es difícil, pero hay elementos donde se puede avanzar casi naturalmente, por ejemplo, en la tributación a la energía, impuesto al carbono.

Hay áreas en las cuales, de manera casi sorprendente, la pandemia nos crea oportunidades que no teníamos antes, estas, sin duda, hay que aprovecharlas, en las otras es una cuestión que cada país según el tipo de consenso que tenga verá cuánto puede avanzar.

¿Cómo mejorar en materia de empleo?

Volver a como estábamos antes de la pandemia nos puede parecer extraordinario, aun así eso no va a alcanzar y el desafío de aumentar la productividad, poder generar el tipo de empleo que lleva a la gente a la clase media, a una estabilidad de ingresos o una seguridad va a ser una prioridad y los elementos que estábamos discutiendo antes siguen siendo válidos, por ejemplo, la agenda de internacionalización; cómo volvernos parte de las cadenas de valor, cómo tener más valor agregado en nuestra producción y de algún modo en esa área, nuevamente, la pandemia podría estar dándonos oportunidades que no teníamos antes, hoy con todas las tensiones comerciales hay una voluntad en el mundo avanzado de diversificar las cadenas de valor, no depender exclusivamente de Asia del Este, esta puede ser una oportunidad para América Latina.

¿Qué se debe hacer con las pequeñas empresas?

Muchas pequeñas y medianas empresas empezaron teniendo problemas de liquidez porque no tenían demanda y tenían gastos de a poco esos problemas de liquidez se están volviendo problemas de solvencia, impacta al sistema bancario y a la economía.

La actividad económica día a día es posible que retome y eso ayude a las pequeñas y medianas empresas, pero obviamente que va a ser un desafío para muchos gobiernos de la región.

Cualquier decisión que se haga de apoyar a un sector puede ser percibida como un favoritismo y después de un año muy difícil de descontento social en América Latina hay que tener mucho cuidado.

¿Es viable económicamente volver a los aislamientos obligatorios?

Cada país depende de circunstancias muy específicas. Había una imagen hace algunos meses en la cual nos confinábamos esperábamos a que llegara la vacuna, nos vacunábamos se iba el virus y abríamos de nuevo, cada vez más ese momento en el que se elimina el virus parece más distante.

El problema es que los gobiernos empezaron a luchar contra la pandemia como se empieza una carrera de 100 metros, poniendo todo el esfuerzo, y esto se va convirtiendo en una maratón, y no se puede correr una maratón como se corre una carrera de 100 metros.

No se puede estar movilizando recursos públicos de la misma manera, en este año nuestro cálculo es que en promedio los países de la región han agregado 10 puntos del PIB en deuda pública, no se pueden agregar 10 puntos del PIB cada año por varios años. Los recursos para mantener una cuarentena estricta donde la gente no tiene ingresos, no pueden salir a trabajar, empiezan a ser mucho más limitados.

Europa y EE.UU. tienen moneda reserva, si ellos se endeudan 10 puntos más no va a ser el fin del mundo, nosotros no podemos. Es un problema de cuánta tolerancia a nivel política hay para las cuarentenas, nuestra impresión es menos que antes, y cuánto espacio fiscal hay para seguir con cuarentenas y la respuesta es menos que antes.

LOS CONTRASTES

  • Carlos SepúlvedaDecano Economía Universidad del Rosario

    Decano de Economía Universidad del Rosario

¿Cuáles deben ser los pasos a seguir para afrontar la crisis?

Planteamos cuatro áreas para pensar, como sugerencias: hay que pensar cómo se mantiene la capacidad de seguir por periodos que puedan ser de muchos meses o incluso de años; ver cómo controlar el tema de los precios de los medicamentos para que una situación difícil sea manejable desde los ingresos de las familias; saber cómo llegar a la gente, hacer una buena focalización de las transferencias; y el tema del espacio fiscal.

La mayor parte de los países ha manejado la situación fiscal sin llegar a crisis; el tema de la pandemia, los países de América Latina lo han manejado bien, pero no pueden seguir al mismo ritmo por mucho tiempo entonces es pensar la priorización de gastos públicos; qué hacer en términos de impuestos, no se pueden aumentar los impuestos mucho porque eso penalizaría el empleo en un momento en el que necesitamos el empleo, es pensar qué hacer.

¿Cómo aumentar esta capacidad fiscal?

Es un buen momento para hacer una revisión de los gastos públicos, dónde hay duplicaciones, dónde se puede tener más eficiencia. Muchas veces hemos hecho estos ajustes fiscales de manera brutales, hemos sacrificado la inversión, por ejemplo, completamente, es más fácil sacrificar la inversión que otras cosas, pero la inversión es necesaria para el crecimiento futuro.