El grupo japonés ha elaborado un plan de contingencia que también incluye el cese de producción en Francia, según ‘Financial Times’

Expansión - Madrid

Hay casos en los que un Brexit duro podría ser más perjudicial para la UE que para Reino Unido. El de Nissan es uno de estos. La compañía ha elaborado un plan de contingencia ante una hipotética salida de Reino Unido de la Unión Europea en la que se incluyan aranceles al sector automotor, y el resultado es desfavorable para las plantas españolas y francesas.

En este escenario, la planta británica de Sunderland saldría ganando, en detrimento de las instalaciones de la Europa continental, según ‘Financial Times’. De concretarse, el plan incluiría el cierre de la planta de Nissan en Barcelona, que pasa por dificultades tras perder recientemente la producción de una pick up de Mercedes, la Clase X. Esta fábrica pervive gracias a la furgoneta eléctrica eNV-200 y a las rancheras Navara y Renault Alaskan.

LOS CONTRASTES

  • Michel BarnierNegociador comunitario de Reino Unido

    “Estamos preparados para ofrecer un acuerdo comercial altamente ambicioso como el pilar central de esta asociación, incluidos cero aranceles y cero cuotas”.

Si se levantan aranceles, Nissan reforzaría la actividad en Sunderland y renunciaría además a producir en Francia. La fábrica británica se convertiría en la punta de lanza de una estrategia para arrebatar mercado a otros fabricantes en Reino Unido, entre ellos Ford y Volkswagen.

El grupo japonés tiene una cuota de mercado de 4% en Reino Unido y su aspiración sería elevarla a 20% aprovechando el escenario creado tras el Brexit. Un portavoz de la empresa niega al propio Financial Times la existencia de un plan de contingencia como tal, pero sí indica que la empresa “ha modelado cada posible ramificación del Brexit”.

“El hecho es que todo nuestro negocio, tanto en Reino Unido como en Europa, no es sostenible en caso de que haya aranceles”, añade la empresa, que reclama a Reino Unido y la UE que negocien para evitar esta circunstancia.

La compañía lleva meses advirtiendo de este riesgo. A finales del año pasado, el presidente de la filial europea, Gianluca de Ficchy, advirtió de que el negocio en el continente no es sostenible si se imponen tarifas de 10% a la importación de vehículos.

Esto se da en medio de un contexto en el que el negociador comunitario para la relación con el Reino Unido tras el Brexit, Michel Barnier aseguró que “estamos preparados para ofrecer un acuerdo comercial altamente ambicioso como el pilar central de esta asociación, incluidos cero aranceles y cero cuotas en todos los bienes que entren en nuestro mercado único de 450 millones de personas”.