El aumento estuvo impulsado principalmente por el retorno de las políticas monetarias más expansivas a principios de año

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

De acuerdo con un reciente informé de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), el volumen de deuda corporativa se ubicó en US$13,5 billones a finales del año pasado.

Tras conocerse la cifra, la Ocde aseguró que este monto alcanzó máximos históricos.

Según la Organización, el aumento "estuvo impulsado por el retorno de las políticas monetarias más expansivas a principios de año. Al mismo tiempo, la calidad global de la deuda corporativa ha disminuido".

Otros datos del informe
De acuerdo con la publicación, "Corporate Bond tendencias del mercado, los riesgos emergentes y la política monetaria dice que las empresas no financieras prestadas US$2,1 billones en forma de bonos corporativos en el año 2019. Sin embargo, los datos muestran que, en comparación con anteriores ciclos del crédito, las acciones de hoy de obligaciones negociables en circulación tiene disminuir la calidad de crédito en general, mayores periodos de amortización, plazos más largos y protección del inversor inferior. Esto puede amplificar los efectos negativos que una recesión económica tendría en el sector empresarial no financiero y la economía en general".

Con base en esto, el secretario general de la Ocde, Ángel Gurría, explicó que "los altos niveles de apalancamiento en el sector empresarial, hoy es esencial para poner en marcha las reformas que hacen todas las partes de los mercados de capitales adecuados para sus fines. Esto debe incluir medidas para mejorar la capacidad de los mercados de acciones para fortalecer los balances empresariales y las inversiones de apoyo a largo plazo “.

Características de los bonos
Dentro del informe publicado por la Ocde, 51% del total de bonos nuevos con grado de inversión el año pasado obtuvieron la calificación BBB, mientras que entre el 2000 - 2007, 39% fueron calificados con BBB.

A lo anterior se le suma que "la porción de la emisión grado de no inversión también ha aumentado. Desde 2010, al menos 20% de todas las emisiones de bonos han sido sin grado de inversión y, en 2019, representaron 25% de todas las emisiones de bonos corporativos no financieros. Este es el período más largo desde 1980, cuando la porción de la emisión grado de no inversión se ha mantenido este alto e indica que las tasas de incumplimiento en un futuro recesión probablemente será mayor que en anteriores ciclos del crédito", señaló la Ocde.