El megaproyecto contempla desde un impuesto a las compras en el exterior hasta una moratoria para pymes

Cronista - Buenos Aires

Después de un domingo hermético de reuniones en la Quinta de Olivos para cerrar sus últimos detalles, el gobierno de Alberto Fernández envió a la Cámara de Diputados su ambicioso proyecto de ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, texto que delineará el primer ADN de la economía F y marcará su primer prueba de fuego en el Congreso.

Con los adelantos por parte del jefe de Gabinete, Santiago Caero, del regreso del "dólar turista", con un 30% de recargos para compras con tarjeta en el exterior y un aumento a la alícuota de Bienes Personales; más las ya decretadas doble indemnización por seis meses y la modificación del esquema de retenciones; el megapaquete legislativo albertista incluye la también anticipada declaración de las emergencias económica,sanitaria y social.

La norma no quedará ahí. Según un punteo al que accedió El Cronista, el texto incluirá una moratoria para Pymes, una sobretasa bancaria para evitar que empresas retiren efectivo de los bancos,se habilita al Ejecutivo para realizar una revisión tarifaria, la suspensión del Consenso Fiscal firmado por la administración de Mauricio Macri y las provincias, y una devolución automática del IVA para jubilados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Las atribuciones excepcionales que el Parlamento le otorgará al Jefe de Estado sembrarán el terreno para el ansiado anuncio que espera dar cuanto antes la Casa Rosada del aumento universal para los salarios, jubilaciones y planes sociales.

A modo de prólogo, en la norma que debatirá a partir de mañana el Congreso, se habilita la devolución del IVA automática en cuentas, con un topo de hasta 700 pesos argentinos, a todos los beneficiarios de AUH y jubilados. Su financiamiento será directamente desde el Tesoro Nacional.

"En la ley de reordenamiento económico, las pymes se van a ver muy favorecidas, fundamentalmente en el trato impositivo, lo que pasa es que de esta parte nadie habla", se quejó Alberto Fernández ayer en declaraciones radiales.

Por un lado, el proyecto faculta al Ejecutivo a la eximición total o parcial de contribuciones a todas las empresas, que hayan perdido capacidad de compra en los últimos 4 años, que mejoren los ingresos de sus trabajadores. Y, por el otro, una moratoria para las pymes: todas sus deudas entran en un nuevo plan de pagos, que incluye 6 meses de gracia para empezar a pagar a 10 años de plazo, con la mitad de tasa que la actual.

Contra "la economía en negro y la corrupción", revelaron fuentes parlamentarias, el texto establece una sobretasa de castigo a las empresas que retiran dinero en efectivo del banco, ya sea por caja, cajeros automáticos u otra modalidad, dinero en efectivo. La medida no afecta a comercios ni a personas físicas. Además, para buscar frenar el impacto tarifario, el Ejecutivo estaría autorizado a revisar e intervenir en la actuación de los entes reguladores.

Como parte de la emergencia sanitaria, el ministerio de Salud, Ginés González García,  podrá disponer medidas para recuperar programas de vacunación y disponer sistemas impositivos de incentivos y recuperación de clínicas y obras sociales.

Finalmente, en sintonía con el pedido que le hizo el gobernador chaqueño Jorge Capitanich a Caero y al ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, en su paso por la Casa Rosada, se suspenderá el Consenso Fiscal que firmaron las provincias. A cambio, el gobierno nacional establecerá acuerdos bilaterales con las provincias que se rubricarán según la situación fiscal y productiva de cada distrito.

La frenética agenda legislativa comenzó ayer al mediodía, pero por la tarde un grupo de ministros visitó el Parlamento para explicar el alcance de las medidas que se busca aprobar con los referentes del Frente de Todos, como el titular de Diputados Sergio Massa y el presidente del bloque Máximo Kirchner, entre otros. Ambos buscarán que el paquete sea apoyado por la mayor cantidad de legisladores posible.

El objetivo oficial es que hoy mismo, en el marco de las sesiones extraordinarias decretadas hasta el 31 de diciembre, el megaproyecto comience a debatirse en las distintas comisiones para llegar al recinto de la Cámara baja el miércoles o el jueves.