Warren estaba en ascenso hace seis meses como figura política; había un crecimiento significativo en las encuestas

Reuters

La senadora Elizabeth Warren, la apasionada liberal que surgió como una de las principales candidatas demócratas para la Casa Blanca gracias a una plataforma anticorrupción, se retiró el jueves de la contienda electoral.

Una exprofesora de derecho que forjó una reputación nacional por su dureza con Wall Street, incluso antes de entrar en política, Warren había tenido un buen desempeño en el Supermartes tras una serie de decepciones en los primeros estados.

Pero se situó muy por detrás de los favoritos Bernie Sanders y Joe Biden, quedando en tercer lugar en su estado natal de Massachusetts. Se retiró de la carrera un día después de que el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, se bajó tras un decepcionante Supermartes.

Warren, de 70 años, realizó una teleconferencia con su equipo de campaña el jueves por la mañana para darle la noticia.

"Puede que no esté en la carrera por la presidencia en 2020, pero esta pelea, nuestra pelea, no ha terminado", dijo. "La lucha puede tomar una nueva forma, pero yo estaré en esa lucha, y los quiero en esta lucha conmigo. Persistiremos".

Warren era la última mujer entre los principales candidatos en un campo demócrata que comenzó como el más diverso de la historia. Su partida podría dar un impulso al liberal Sanders si parte de su apoyo gira hacia el senador de Vermont, aunque los votantes no siempre siguen líneas ideológicas.

Hace seis meses, la figura de Warren estaba en ascenso, en medio de un aumento constante en las encuestas.

Su campaña estuvo centrada en luchar contra la influencia del dinero en la política, argumentando que en cada tema importante (control de armas, cambio climático, atención médica) el poder de los cabilderos corporativos y multimillonarios obstaculizaría cualquier oportunidad de lograr un cambio significativo.

"La buena noticia es que tengo el plan anticorrupción más amplio desde Watergate", le gustaba decir en la campaña electoral. "La mala noticia es que necesitamos el plan anticorrupción más radical desde Watergate".