martes, 29 de abril de 2014
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Ripe

Después del 600, es el modelo con más historia de la firma. Fue el primer vehículo desarrollado íntegramente por Seat, diseñado por el italiano Giugiaro y con tecnología cedida por Porsche. Y fue el punto de inflexión para la viabilidad de la marca tras el fin del acuerdo tecnológico y de patentes con Fiat en 1981.

Desde ese año, Seat comenzó a acumular pérdidas, por lo que el INI, el antiguo Instituto Nacional de Industria, inició una ronda de negociaciones para dar entrada en su capital a un grupo automovilístico, al mismo tiempo que pidió a los ingenieros de Seat que desarrollaran un modelo superventas.

El socio que se llevó el gato al agua fue Volkswagen que, tras llegar a un acuerdo para comercializar los Seat en Europa y fabricar sus modelos en Landaben como el Santana, entró en Seat el 27 de mayo de 1986 pagando US$664 millones, noticia que fue la apertura de la primera portada de Espansión.

Nace un superventas
El segundo paso fue crear el Ibiza, sustituto del 127, y rival de dos utilitarios como el Opel Corsa y el Ford Fiesta, también fabricados en España. Este segmento suponía un tercio de las ventas, y el Ibiza consiguió imponerse a sus competidores. El primer Ibiza, con el que un servidor aprendió a conducir, costaba US$6.856. El precio equivalente sería hoy de US$21.600, sumando lo que ha subido el coste de la vida: más caro que el Ibiza básico actual.

La segunda generación del Ibiza inauguró en 1993 las actuales instalaciones de Seat en Martorell, donde se fabrica hoy la cuarta generación del vehículo y donde se ensamblará la quinta que llegará el año que viene, basada en la plataforma MQB de Volkswagen. De la planta barcelonesa salen 700 Ibizas diarios y la línea donde se ensambla emplea a 1.600 trabajadores. En total, Seat genera empleo, directo e indirecto, para cerca de 70.000 familias.

Desde 1984, se han exportado el 69% de los Ibizas, aunque en 2013 el 85% del total se vendió fuera de España por la debilidad del mercado español. Sus principales mercados son Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Portugal y México, y hoy se vende con tres carrocerías: de tres y cinco puertas y familiar. Entre 2008 y 2012, el Ibiza supuso para Seat más del 50% de su producción anual, peso que se ha reducido en 2013 con la llegada del León.

La firma española estima que de los cinco millones de unidades, unos 900.000 Ibizas continúan aún circulando por las carreteras españolas.

Y para conmemorar una fecha tan redonda, Seat lanzará una edición especial Ibiza 30 aniversario.