El Salvador (11,1%), Chile (5,7%) y Perú (4,8%) son los países de la región con más esfuerzos fiscales con respecto al PIB por covid

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

La avalancha de medidas anunciadas por los gobiernos de la región para mitigar el impacto de la crisis generada por el covid-19 en frentes como salud, economía, empleo, entre otros, ha puesto a El Salvador (11,1%), Chile (5,7%) y Perú (4,8%) como los países del vecindario donde se han anunciado esfuerzos fiscales como proporción al PIB por el covid-19, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Juan Carlos Ocampo, coordinador de economía en la Universidad Privada del Norte de Perú, aseguró que debido a que Chile y Perú son los países con el menor porcentaje de deuda con respecto al PIB pueden endeudarse con menores tasas de interés, lo cual le permite a los gobiernos destinar mayores recursos para la población más vulnerable, lo cual permite que las actividades económicas básicas se desarrollen.

El promedio en materia fiscal de las medidas anunciadas para enfrentar la pandemia por parte de los países de América Latina es de 3,2% y la cobertura de los paquetes es muy diferentes en cada territorio, ya que en algunos países es de 0,2% del PIB y en otros es de más de 11,1%. En el caso de Colombia, los esfuerzos fiscales corresponden a 1,7% del PIB (ver gráfico).

Sobre esto, Martha Elena Delgado, directora de análisis macroeconómico y sectorial de Fedesarrollo, explicó que para entender la cantidad de anuncios se debe “analizar cómo llegaron los emergentes a la pandemia, hay unos emergentes como Perú y Chile que tenían bajo endeudamiento, y por ende, cuando salieron al mercado les prestaron fácilmente y ahora disponen de más recursos, los cuales pueden dirigir a diferentes segmentos”.

Mientras que el mercado local tenía un endeudamiento de 50% del PIB antes de la pandemia, por lo que no contaba con una capacidad de endeudamiento alta y, ahora, se espera que la deuda pública de Colombia llegue a 68% del PIB al cierre del año, añadió Delgado.

Estas apuestas por parte de los gobiernos regionales se conocen en un momento en el que el vecindario enfrenta una situación fiscal compleja con un limitado espacio de deuda, producto del déficits persistentes y del aumento de la deuda pública en los años previos a la crisis, a menores ingresos fiscales por la caída del nivel de actividad económica y de precios de los commodities, entre otros.

LOS CONTRASTES

  • Juan Carlos OcampoCoordinador de economía en la Universidad Privada del Norte de Perú

    “Entre las medidas fiscales y monetarias que adoptó Perú para enfrentar el covid-19 están bajar la tasa de referencia, liberar los fondos CTs y AFP de desempleados y bonos para familias”.

  • Martha Elena DelgadoDirectora de análisis macroeconómico y sectorial de Fedesarrollo

    “El sector público tiene que entrar a jugar un rol importante, pero el privado también entrará a financiar proyectos. El sector privado es clave para ayudar en la recuperación y en el pago de la deuda”.

A esto se le suma que la región cuenta con “importantes requerimientos de gasto público a corto plazo para fortalecer los sistemas de salud, proteger el bienestar de la población y mantener el empleo y el endurecimiento de las condiciones financieras, que implicará mayores costos de financiamiento de los requerimientos de gasto público”, citó la Cepal.

Además, hay que resaltar que el financiamiento multilateral en relación con el PIB del año pasado llegó a representar para algunos países como El Salvador y Honduras 3,7%. Mientras que para Ecuador, 1,8% con recursos por US$1.987 millones; para Colombia, 0,3% con US$950 millones; y para Perú, 0,02% con US$38 millones. Esto deja ver que “los aportes de las instituciones multilaterales son más significativos para los países de Centroamérica y del Caribe”, detalló la Cepal.

Con base en las medidas anunciadas y los préstamos que se han otorgado, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal reseñó que “en el corto y mediano plazo, los países de la región necesitarán soluciones adicionales, entre las que deberían contemplarse las facilidades para el servicio de la deuda y una revisión de los programas de préstamos concesionales existentes y de las políticas de graduación para los países de ingresos medios. Además, será necesario atender las persistentes desigualdades que han prevalecido en la región y acelerar la transición a Estados de bienestar social que promuevan una base sólida para el crecimiento sostenible”.

En línea con esto, Delgado dijo que cuando uno invierte en objetivos sostenibles, la deuda se va pagando año a año. Pero en el caso de los países de la región, que tienen altas tasas de informalidad y desempleo, se necesita hacer inversión social, por lo que una gran parte de los recursos se destina a este frente y el resto al fortalecimiento del sistema de salud y en sectores multiplicadores del PIB con ayuda del sector privado.

A continuación encuentra el informe completo de la Cepal.

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