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El primer ministro chino explicó que no recurrirán a la construcción de grandes proyectos de infraestructuras en esta ocasión

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El primer ministro chino, Li Keqiang, aseguró este jueves que su país no va a recurrir a "inundar la economía" con medidas de estímulo.

"En momentos especiales tomaremos medidas especiales", matizó el jefe del Gobierno en su rueda de prensa anual tras la clausura de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo).

Para el jefe del Gobierno chino, proponer estímulos excesivos solo fomentaría la especulación: "Sin agua no podemos crear peces, pero si hay demasiada agua alguien va a aprovechar para pescar en río revuelto. Tenemos que pensar muy seriamente de dónde viene el dinero y a dónde se destina".

Li explicó que no recurrirán a la construcción de grandes proyectos de infraestructuras, al contrario que ante otras crisis económicas, en las que el impulso de este tipo de gasto fue lo que sostuvo a la economía nacional.

"La economía china ha experimentado grandes cambios. Ahora el consumo es la principal fuerza de impulso del crecimiento y las pymes suponen el 90 % de los empleos creados en China. Por eso, más del 70 % de las medidas de estímulo están relacionadas con el aumento de los ingresos de los ciudadanos, el estímulo del consumo y la dinamización del mercado", explicó.

No obstante, sí que se invertirán unos 2 billones de yuanes (US$ 279.404 millones)- en torno a un 20% o un 30% de las cantidades dedicadas a la reactivación económica - en proyectos de reacondicionamiento urbano y de "nuevas infraestructuras", una categoría que incluye, entre otras, las redes 5G o los puntos de carga de vehículos eléctricos.

Un plan contundente
China presentó la semana pasada su plan de estímulo para mitigar el grave impacto sobre la economía de la pandemia de la COVID-19, que provocó que en el primer trimestre la economía china cayese por primera vez desde 1976 (-6,8 %) e hizo que el Gobierno no quisiera fijar un objetivo de crecimiento para este año, algo que se venía divulgando en las sesiones anuales de la ANP desde 1990.

El objetivo de déficit se ha situado por primera vez por encima del 3 % (3,6 %) y se volverán a emitir, trece años después, bonos del Tesoro especiales, al tiempo que se aumenta la cuota de bonos especiales para los gobiernos locales en casi un 75 % y se profundiza en la campaña de rebajas de impuestos corporativos.

Para Li, se trata de un plan "contundente" que hará frente al impacto económico del coronavirus, "de una magnitud poco vista en la historia de la humanidad".

Las dos líneas maestras que dibujó el primer ministro en su rueda de prensa están interconectadas: se trata de ayudar primero a las empresas ("Si garantizamos su supervivencia, nos garantizaremos el futuro", dijo) para apuntalar el mercado laboral, muy afectado por la pandemia, y garantizar así el sustento básico de los ciudadanos.

"El dinero puede crear dinero, es decir, que el dinero que se destina a la vida de la gente puede contribuir a crear riqueza", explicó el número dos del régimen, que habló de "medidas invisibles que pueden crear mucha riqueza que sí que es visible" y afirmó que "merece la pena tomarlas".

El objetivo es mantener el ritmo de creación de empresas de 2019, que fue de unas 10.000 nuevas al día, con el foco claramente centrado en proteger a las pymes.

Asimismo, tanto el Gobierno central como las administraciones territoriales deberán "apretarse el cinturón": "No podemos gastar el dinero como borrachos".

¿Crecimiento positivo?
Con todo ello, China logrará, pronosticó Li, que su economía registre un "crecimiento positivo" este año si consigue garantizar el empleo y las condiciones de vida de sus ciudadanos y proteger a los agentes del mercado, que son las tres principales de las seis líneas de actuación prioritarias marcadas por las autoridades.

Sobre el plan estrella de Beijing para 2020, el de acabar con la pobreza, Li indicó que la pandemia no ha ayudado: "Según el cálculo anterior tenemos 5 millones de pobres. Ahora, algunos han recaído en la pobreza. Tenemos una tarea muy pesada por delante".

Preguntado acerca de la posibilidad de que la situación empeore, el primer ministro agregó: "En caso de que se produzcan mayores cambios o situaciones imprevistas en otros aspectos, tenemos suficiente margen de maniobra en materia financiera y de seguridad social para lanzar nuevas medidas sin ningún titubeo".

"Mantener la estabilidad de la economía china es de gran relevancia", sentenció