lunes, 3 de diciembre de 2012
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María Alejandra Sanchez Pedraza - msanchez@larepublica.com.co

Grecia se juega su última carta para no irse a la quiebra con el cambio de deuda.

Ayer el Ministerio de Finanzas anunció que destinará €10.000 millones en la recompra de bonos a precio reducido y se espera que hasta el viernes los inversionistas manifiesten su interés de participar o no en el programa.

Para los acreedores no es nada bueno en términos económicos participar en la recompra, pues adicionalmente a la reestructuración de deuda realizada en marzo, donde aceptaron una reducción del 50%, la adquisición ahora será por debajo del precio nominal de esos mismos bonos. De ahí que la pérdida ya rondaría el 65% de su valor inicial.

Sin embargo, Juan Camilo Rojas, analista internacional de Correval, explicó que los acreedores, entre ellos bancos y fondos de pensión, tienen varios incentivos para aceptar el programa del gobierno griego.

“Primero, se va a pagar más de lo que se creía hace una semana por los bonos; segundo, Alemania dijo que seguramente participaría en el canje de deuda y tercero, que si esto no ocurre el país europeo podría caer en una cesación de pagos”, dijo.

“Si nadie colabora con las finanzas, Grecia se podría ir a la quiebra y entonces no le pagarían a nadie. Lo otro que pueden hacer es quedarse con los bonos, pero estos tienen vencimientos en 2020 y 2042, por lo que tendrían que esperar hasta esas fechas para tener su dinero, con el riesgo de que el país quede en cesación de pagos”, agregó Rojas, y señaló que se van a comprar a un precio justo, pues ese es el precio del mercado.

De acuerdo con la Agencia de Administración de Deuda Pública griega, la recompra de bonos se completará el 17 de diciembre y esperan poder ahorrarse con este proceso €20.000 millones de sus deudas. De acuerdo con Reuters, con la participación del 50% de los inversionistas, a un precio entre 30% y 40% del valor nominal de sus bonos, Atenas podría gastar €8.700 millones para recomprar una deuda de €31.500 millones, cumpliendo los objetivos de ahorro.

El proceso se realizará a través de una subasta tipo holandesa, en donde los inversores señalan el precio al que venderán sus títulos, pero se arriesgan a quedar por fuera, si su oferta está en el límite superior.

La semana pasada hubo una amenaza por una posible cesación de pagos en Argentina ante la decisión del juez Thomas Griesa de favorecer a los acreedores que no se acogieron a la reestructuración de deuda hecha en 2005. Sin embargo, la decisión fue suspendida. Los analistas señalan que este caso no se podría equiparar al de Grecia, pues este país no puede negarse a pagar a los tenedores privados de deuda debido a los compromisos que tiene con la comunidad internacional para recibir los últimos recursos para su rescate, que están congelados desde junio.

Precisamente, esta reestructuración de deuda fue acordada con los ministros de finanzas de la zona euro y del Fondo Monetario Internacional cuando autorizaron la nueva ayuda.

¿Podría Alemania perdonar parte de la deuda griega?
El gobierno alemán desmintió que hubiera un cambio de postura sobre otra condonación de parte de la deuda griega, tras una entrevista de la canciller Angela Merkel al diario ‘Bild am Sonntag’.

“Si Grecia vuelve a estar un día en disposición de salir adelante con sus ingresos, sin tener que endeudarse más, ahí analizaremos y evaluaremos de nuevo la situación. Esto no va a ocurrir antes de 2014 o 2015, si todo funciona de acuerdo con el plan”, dijo Merkel, en respuesta a una pregunta sobre si no ha dicho la verdad acerca de una eventual nueva condonación a Grecia.

La opinión

Angela Merkel
Canciller de Alemania

“El programa de ayudas para Grecia se prolonga hasta 2014 y se le han dado dos años más para que cumpla los objetivos presupuestarios”.