Con más de 360 muertes y casi 17.000 contagiados, la conocida neumonía de Wuhan le ha pasado factura al sector aéreo

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Con más de 360 muertes y casi 17.000 contagiados, la conocida neumonía de Wuhan le ha pasado factura al sector aéreo. Una muestra de ello es que “Iberia ha anulado sus tres vuelos semanales a Shangái, Iberia y British Airways suspendieron todos sus vuelos a la China continental durante un mes. Otras, como United o Cathay han reducido su número de vuelos a China, Air France no lo ha hecho, pero está devolviendo el dinero a aquellos viajeros que hayan preferido anular sus viajes por miedo a una posible infección”, informó Expansión.

Además de la suspensión de rutas o la disminución de la oferta de vuelos al gigante asiático, las aerolíneas con mayor exposición al mercado chino han visto recortada su cotización. Por ejemplo, China Southern Airline cayó 1,61% y China Eastern Airlines se desplomó 2,23%. Ambas compañías cerraron en rojo y otras tuvieron un alza leve como fue el caso Air China que subió 0,16%.

Al interior de China también se ha adoptado algunas medidas. “Las principales aerolíneas, incluida la empresa insignia de Hong Kong, Cathay Pacific, han restringido los vuelos a Wuhan, tomando en cuenta que esta provincia es un centro logístico y un importante nexo de transporte de mercancías en el país asiático. Por ende, el virus impacta en la distribución de mercancías y servicios a otros mercados nacionales e internacionales”, aseguró Ignacio Martínez Cortés, coordinador de Lacen - Unam.

El pánico que se ha generado en torno a este patógeno preocupa a los expertos, ya que “cerca de 6,3 millones de chinos viajaron al extranjero únicamente durante la semana de receso de 2019. Lo que equivale a 5% del total de los viajes de la población china al extranjero durante el año, de acuerdo con el Instituto de Investigación de Turismo al Extranjero de China”, según un informe de Marcelo Carvalho, jefe investigador de mercados emergentes en BNP Paribas, y Luiz Eduardo Peixoto, economista de mercados emergentes en BNP Paribas.

LOS CONTRASTES

  • Dave LaffertyDir. de Estrategias de Mercado de Natixis Investment Managers

    “Por ahora, vemos el brote del coronavirus como un breve y modesto golpe al crecimiento global, uno que probablemente no descarrile la economía general en 2020”.

A lo anterior se le suma que los chinos constituyen al menos 20% de las llegadas a Singapur, Filipinas, Japón, Tailandia y Vietnam, así como 80% de las llegadas a Hong Kong. “Con significativo peso del turismo chino en estas economías, se podrían esperar impactos negativos en la actividad económica”, explicaron los expertos de BNP Paribas.

La disminución en la demanda de viajes tanto al interior como exterior de China no solo impacta a las economías emergentes, sino que también “hay señales de que la demanda de combustible se ha hundido en China, ya que las aerolíneas han cancelado vuelos para detener la propagación del virus y las provincias están retrasando la reapertura de las fábricas tras las festividades del Año Nuevo Lunar”, informó Reuters.

A raíz de la dinámica que presenta el sector aéreo producto del coronavirus, el barril de petróleo tocó mínimo de 13 meses por temores. Según Reuters, “el Brent cerró con una caída de US$2,17, o 3,83%, a US$54,45 el barril (su cota más reducida desde el 4 de enero de 2019), mientras que el WTI en Estados Unidos perdió US$1,45 a US$50,12 por barril, luego de tocar un mínimo de sesión de US$49,91 (su mínimo desde enero de 2019)”.

Para entender el impacto que ha dejado el virus en el sector turístico y aéreo, el viceprimer ministro de turismo de China aseguró a medios internacionales que durante el primer día de las vacaciones del Año Nuevo Lunar el tráfico de pasajeros cayó 28,8% frente al año pasado.

Con base en el comportamiento que ha tenido la economía global frente al patógeno, BlackRock explicó que “el brote de coronavirus que emana de China ha provocado nerviosismo en los mercados financieros, en medio del temor de un golpe a la economía mundial. Seguimos esperando que el crecimiento aumente en 2020 gracias a la mejora de las condiciones financieras y a las tensiones comerciales, pero la magnitud y la duración desconocidas del brote plantean riesgos”.