El valor del portafolio abandonado sería de casi $1 billón y los emisores de las especies no saben cómo contactar a los inversionistas

Heidy Monterrosa Blanco - hmonterrosa@larepublica.com.co

Antes de que se creara el Depósito Centralizado de Valores de Colombia (Deceval) y se desmaterializaran los títulos inscritos en el Registro Nacional de Valores, las acciones se emitían y se gestionaban en físico, por lo que los riesgos de pérdida, falsificación o manipulación eran altos. Además, el manejo de los títulos en físico hacía menos ágiles las transacciones en el mercado secundario y el pago de los dividendos.

A pesar de que desde la década de los 90 en el país se hizo la transición del papel al sistema computarizado de alta seguridad, actualmente hay más de 777.900 dueños de acciones que no aparecen y tienen un portafolio de más de $810.700 millones. De hecho, más de 59.172 de estas personas son propietarias de especies de empresas que ya ni siquiera están listadas en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC).

Andrés Moreno, analista bursátil que le ha hecho seguimiento al tema, indicó que los accionistas perdidos no lo están porque Deceval haya hecho un mal trabajo en la transición de los títulos y haya perdido información, sino que estos inversionistas están extraviados porque llevan varios años sin reclamar sus derechos, como dividendos, o sin participar en ninguna asamblea de accionistas.

LOS CONTRASTES

  • Jaime Humberto LópezPresidente de Asobolsa

    “Más que un problema, para las empresas que ya no tienen sus acciones en Bolsa, el tema de los accionistas perdidos es un estorbo porque no son dueños de 100%”.

  • Andrés Moreno Analista bursátil

    “La antigüedad de algunos emisores ha hecho que durante varios años los títulos se extravíen, se deterioren o exista desconocimiento de su propiedad”.

Para el analista, la nula participación de estos accionistas en el mercado de renta variable estaría relacionada con el desconocimiento de la propiedad de los títulos.

“Muchas personas poseedoras de acciones de hace décadas han desaparecido, han muerto sin testamento, sin procesos de sucesión y sin herederos legítimos, o los familiares cercanos no saben de la existencia de acciones en su patrimonio familiar”, indicó Moreno, quien agregó que también puede haber casos de compañías que recibieron acciones como pago de acreencias y estas jamás fueron tenidas en cuenta por su departamento financiero.

Sin embargo, también puede haber situaciones en las que los familiares de los accionistas no reclaman los títulos ni hacen efectivo el dinero de estos, porque el bajo precio de las acciones no compensa los costos relacionados con los trámites de reclamación, sucesión y venta.

¿Y las empresas que emitieron las acciones o las sociedades comisionistas de bolsa que vendieron las especies no tienen un registro de quién compró y cuánto? Jaime Humberto López, presidente de Asobolsa, señaló que efectivamente cada empresa debe tener un archivo de quiénes son los tenedores de los títulos. El problema está cuando el accionista cambió de dirección o de datos de contacto.

“Las empresas tienen los nombres, pero solo con esa información es muy complejo y costoso buscar a los accionistas o a sus herederos, pues es probable que muchos ya habrán muerto”, mencionó.

Los perdidos en las deslistadas

Desde 2000, 102 empresas han dejado de cotizar sus acciones en la BVC. Durante estos procesos de desliste, siempre ha habido accionistas que no aparecen para vender su participación. En algunos casos, el número de accionistas o su portafolio no es representativo, pero en otras sí tiene una incidencia importante.

De las empresas que han cancelado sus acciones en el mercado accionario local en los últimos años, en la que menos accionistas aparecieron fue en la de Valorem, en la que unos 39.000 socios no participaron en la OPA de cancelación.

“Al primer trimestre de marzo de 2018, Valorem tenía 41.348 socios accionistas y a pesar de esta alta cantidad de personas, era de las especies que menos se movía en la bolsa, precisamente por la inexistencia de accionistas activos”, expresó Moreno.

Bavaria, que deslistó su acción de la Bolsa en 2009, tenía para el cierre de la OPA de cancelación unos 7.698 accionistas perdidos, quienes en total abandonaron un portafolio de más $88.398,04 millones.

En el tercer lugar de los títulos deslistados que tuvieron más accionistas perdidos al momento de su cancelación está Isagen, a la que no le aparecieron unos 5.000 socios cuando se retiró de la BVC en 2017.

Cabe mencionar que después de los deslistes, incluso varios años después, han aparecido accionistas que estaban perdidos y las empresas les han comprado sus títulos.

Ecopetrol es la acción más líquida con mayor portafolio abandonado
De las acciones que registraron mayor liquidez a junio de este año, Ecopetrol es la que tiene el mayor número de accionistas perdidos, que son alrededor de 40.000, así como el mayor valor de portafolio abandonado, que sería de unos $92.000 millones. En cuanto al mayor número de acciones perdidas entre los emisores con mayor liquidez según el índice de bursatilidad de mitad de año, Grupo Aval es el que tiene el mayor número de acciones perdidas, ya que estas estarían cerca de 56,47 millones.