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Rubén López - rlopez@larepublica.com.co

Con la entrada en vigor de la nueva regulación de la Superintendencia Financiera de Colombia para proveer de más seguridad a las transacciones financieras, además de una significativa reducción en los niveles de fraude, otro de los cambios que el consumidor podrá ver es que a partir de ahora, los comercios tomarán mayores precauciones a la hora de recibir estos pagos.

Tal como explica Bryan Rozo, gerente de e-banking para la región andina de Gemalto “en el momento en el que el banco certifica los nuevos estándares de seguridad, se va a trasladar parte de la responsabilidad al comercio, por lo que a partir de ahora, se empezarán a ver nuevas prácticas a la hora de hacer compras como el hecho de pedir la cédula para confirmar la identidad”.

Junto a estas prácticas estarán los requerimientos que expidió la circular 042 y que empezó a regir desde ayer, que obligan al sector bancario a terminar la implementación de la tecnología de chip, tanto en tarjetas como en lectores, así como comenzar a usar los procesos de doble autenticación para las transacciones.

Precisamente, es estos donde se espera mitigar aún más los riesgos de fraude. Rozo, explicó que “lo primero es algo que se sabe, donde se puede pedir el usuario y contraseña, después viene algo que se tiene, como los token o tarjetas de claves dinámicas, y en el futuro se implementará algo que involucra los factores como la biometría”.

Este nuevo proceso de autenticación se aplicará tanto en transacciones físicas, en cajeros automáticos o corresponsales bancarios, como en las transacciones que se hagan por medios electrónicos e internet.

Sin embargo, a pesar de que la normativa comenzó desde el 1 de octubre, para que sea efectiva se debe conseguir 100% de implementación, algo que a día de hoy, todavía no se ve. De acuerdo con el gerente de e-banking de Gemalto “estimamos que la banca ha implementado los nuevos estándares en aproximadamente 98%, mientras que lo restante se hará pronto, ya que necesitan un tiempo para que sus clientes cambien las tarjetas”.

Así las cosas, la tarea de la seguridad no solo está en manos de los bancos sino que el comercio y el mismo usuario compartirán la responsabilidad en caso de una situación de irregularidad. Al final, el beneficio para el consumidor es que cada vez está menos expuesto a ser víctima de fraude.

El fraude irá contra la banca por internet
Los expertos dejan claro que dado que el fraude financiero cada vez es más complicado por la seguridad que ofrece la tecnología ‘chip’, estos delincuentes tenderán a tratar de cometer los delitos en los canales electrónicos y de internet de los bancos. Tal como afirmó Rozo, “a partir de ahora, para los delincuentes va a ser más difícil hacer fraude en las tarjetas de crédito, por lo que lo más seguro es que ese ‘negocio’ se enfoque en buscar las debilidades en los portales y transacciones que se hagan mediante internet”.