Según un artículo de The Economist, por la pandemia, el endeudamiento público en el mundo se elevará a niveles no vistos desde 1945

Juan Sebastian Amaya

Según un artículo de The Economist, para hacer frente al costoso de la deuda pública que varios países en el mundo van a adquirir por la pandemia, los gobiernos deberán encontrar el camino correcto entre el estímulo y la moderación.

En principio, el texto reseñó que el endeudamiento público en el mundo se elevará a niveles vistos por última vez en medio de los escombros y el humo de 1945.

"Por lo tanto, los gobiernos tendrán que recorrer un camino traicionero entre el estímulo de hoy y la prudencia de mañana. La política de reducción del déficit será tóxica. La pandemia aumentará los pedidos de gastos generosos, no de ajuste del cinturón, especialmente en servicios médicos" ,puntualizó el análisis.

"A medida que la economía cae en ruinas, los gobiernos están emitiendo millones de cheques a hogares y empresas para ayudarlos a sobrevivir los bloqueos. Al mismo tiempo, con las fábricas, tiendas y oficinas cerradas, los ingresos fiscales están colapsando. Mucho después de que los barrios de Covid-19 se hayan vaciado, los países vivirán con las consecuencias", menciona el artículo.

En ese sentido, el documento dice que se está desarrollando un deterioro "asombroso" en las finanzas públicas mundiales. Por ejemplo, el gobierno de Estados Unidos tendrá un déficit de 15% del su PIB este año, una cifra que aumentará si se necesita más estímulo.

Entre tanto, en todo el mundo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dice que la deuda pública bruta aumentará en $US6 billones, hasta S$66 billones a fines de este año, que representan de 105% a 122%del PIB mundial, un aumento mayor que el observado en cualquier año durante el período financiero global.

"Si los bloqueos duran más, la carga será mayor. Gestionar tales deudas colosales será una carga para las sociedades occidentales en las próximas décadas", advirtió el informe.

Además, The Economist recordó que en 2019, Estados Unidos gastó 1,8% del su PIB en intereses de deuda, menos de lo que hizo hace 20 años. A su vez, la deuda pública bruta de Japón es de cerca de 240% de su economía.

Sin embargo, dice el artículo, aunque gastar libremente ahora para evitar una depresión más profunda es el único camino sensato, los préstamos desmesurados durante años eventualmente amenazarán con problemas. Estados Unidos tiene fuertes defensas contra una crisis de deuda abierta, porque el dólar es la moneda de reserva mundial y los extranjeros quieren poseer sus bonos.

En el siguiente enlace podrá acceder al artículo completo de The Economist.