En 25 años, el banco informó que sus activos han crecido 128 veces, sus clientes llegan a más de 14 millones y sus sucursales a más de 680

Salomón Asmar Soto - sasmar@larepublica.com.co

Con su llegada el 25 de julio de 1995 a la Bolsa de Valores de Nueva York, Bancolombia (entonces conocida como Banco Industrial Colombiano) se convirtió en la primera empresa nacional en ingresar al mercado bursátil más grande del mundo.

Para el banco, este paso significó el "inicio de la evolución de una entidad que para entonces contaba con activos por US$1.850 millones, unas 40 sucursales, 250.000 clientes y ostentaba apenas el sexto puesto en la participación de mercado".

El primero de los cambios fue la adaptación de sus capacidades al cumplimiento de los requisitos exigidos a las empresas inscritas en NYSE en materia de reporte de información y de transparencia, lo que trajo consigo la definición y adopción de un modelo de gobierno corporativo de talla mundial.

En 25 años, Bancolombia informó que sus activos han crecido 128 veces, sus clientes llegan a más de 14 millones, sus sucursales a más de 680 y se mantiene "en el primer lugar de participación del mercado colombiano".

"Tener las acciones disponibles en esta bolsa nos permitió estar en el radar de los inversionistas extranjeros, no solo como alternativa de inversión, sino como una especie de ‘termómetro’ sobre Colombia", indican desde Bancolombia,  quienes aseguran que para muchos inversionistas esta acción se convirtió en su primer acercamiento con el país.

Para Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, el banco es "orgullosamente una de las más de 2.400 compañías inscritas en la Bolsa de Valores de Nueva York, que es una gran plataforma de negocios". "No obstante, tal presencia es ante todo un vehículo para que Colombia sea visible como destino de inversión ante los ojos de los grandes administradores de fondos extranjeros”, dijo.

Hoy, con presencia además de Colombia, en Panamá, El Salvador y Guatemala,
Bancolombia opera en todos los segmentos de clientes con una oferta que va más allá de la banca tradicional y que evoluciona para crear ecosistemas que le permitan estar de una manera más contundente y conveniente en la cotidianidad de las personas con servicios que ahora trascienden el ámbito financiero.

“Cada una de estas acciones se encuentra fuertemente anclada a nuestro propósito de promover desarrollo económico sostenible para lograr el bienestar de todos. Esto implica garantizar que nuestro actuar tenga como referente el apoyo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, bajo el entendimiento de que no existe mayor tarea para las personas y las organizaciones que construir un mundo mejor”, concluye el directivo.