El gremio, que aporta 7.000 empleos, le pidió a sus asociados no abrir ningún negocio hasta que se confirme su autorización

Juan Sebastian Amaya

Los profesionales de cambio de divisas del país, popularmente conocidos como casas de cambio, que emplean a 7.000 personas, se encuentran a la espera de que se produzca un pronunciamiento oficial del Gobierno que avale la reactivación de sus actividades y así puedan comenzar su operación.

A pesar de que el Decreto 593 de 2020, que establece los sectores con excepciones de cumplimiento al aislamiento obligatorio, menciona a las “casas de cambio” como una de las compañías con ese permiso, la confusión surge porque, legalmente, ese término no existe actualmente en el país porque la figura jurídica desapareció hace unos años y fue remplazada por ‘sociedades de intermediación cambiaria y de servicios financieros’, que también desapareció, y su actividad económica actual es la de profesionales de compra y venta de divisas y cheques viajeros.

Por lo anterior, la presidenta de Asoprocambios, Martha del Pilar Martínez, explicó que para que al gremio le aplique esa excepción del decreto “es necesario que se aclare la intencionalidad del mismo, ya que en concepto solicitado a la dirección jurídica de la Dian, que es nuestro regulador y supervisor, la respuesta obtenida es que no se puede asimilar o equiparar la definición de casas de cambio a los profesionales del cambio, por lo que este decreto no es aplicable a nosotros”, dijo.

En ese sentido, recomendó no abrir ningún negocio del sector hasta que no se dé la luz verde por los entes de control.

Además, Martínez mencionó que adelanta las consultas del caso para que se aclare este punto del decreto y así prestar los servicios de compra y venta de divisas con todos los protocolos de seguridad contenidos en la Resolución 666 de abril del 2020 expedida por el Ministerio de Salud.

"Los profesionales tenemos claro que la intención del Gobierno fue habilitar el servicio de cambio de moneda extranjera en el país y que es una gran  oportunidad de reactivar una actividad complementaria a los servicios financieros y bancarios que están operando desde el primer decreto 457 de marzo de 2020. Nuestra actividad no solo va aportar a la economía, sino a facilitar que cerca de 7.000 empleos se mantengan en medio de la crisis, con la activación de este sector que esta a lo largo y ancho del país en zonas inclusive donde el sector financiero no presta este servicio", agregó la dirigente del gremio.