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Desde distintos roles y frentes, las mujeres siguen siendo fundamentales en el desarrollo empresarial y económico del país. Conozca cómo y qué sectores están impactando
Las B Corp lideran reestructuración de los modelos de trabajo
Las compañías identifican beneficios en productividad, retención de talento y desarrollo, aunque el reto sigue siendo trasladar los indicadores a cambios reales
La diversidad, la equidad y la inclusión, DEI, ya no son iniciativas aisladas, sino parte de la estrategia corporativa en Colombia. Así lo evidencia la Encuesta DEI 2026 de la Andi, que analizó 204 empresas, donde la participación de mujeres en cargos de primer nivel pasó de 33% en 2019 a 39% en 2026. Además, 80,4% de las compañías cuenta con una estrategia DEI, frente a 65,2% en 2025.
En este contexto, Bruce Mac Master destacó que se trata de un cambio con impacto estructural, con “acciones que promuevan la diversidad, equidad e inclusión… generando cambios en la sociedad”, afirmó al referirse al rol de las empresas en esta transformación.
Los resultados muestran una lógica ligada al negocio, pues 68,9% de las empresas busca atraer talento diverso para impulsar innovación, 61,6% lo asocia a los ODS, mientras que 71,3% reporta mejoras en clima laboral, 48,8% menor rotación y 45,1% mejor desempeño.
La adopción de estrategias DEI no siempre se traduce en cambios estructurales. Un análisis del Centro de Gerencia y Empresa de la Universidad Eafit revela que, aunque 43% de las compañías publica reportes de sostenibilidad, apenas 36% prioriza la equidad de género como eje estratégico de su negocio.

Para Cristina Vélez Valencia, decana de la Escuela de Administración de Eafit y coautora del informe, la conversación sobre diversidad e inclusión deja de verse únicamente como responsabilidad social para consolidarse como un factor de competitividad y sostenibilidad empresarial.
En la práctica, algunas organizaciones muestran avances estructurales. Grupo Argos, reconocida en el Top 5 del Ranking INcluye 2025, ha logrado que 32% de sus cargos de liderazgo sean ocupados por mujeres. Además, más de 2.230 colaboradores han sido formados en DEI, con más de 10.150 horas de capacitación, y 250 multiplicadores impulsan estos principios dentro de la organización.
“Este reconocimiento ratifica que la diversidad y la inclusión son una palanca estratégica para el crecimiento y la competitividad de la organización, que nos permite trascender para construir una sociedad más equitativa”, afirmó Lina Valencia, gerente de Talento de la empresa, al destacar el impacto cultural de estas acciones.
A este panorama se suma la Fundación WWB Colombia, que plantea 10 recomendaciones estratégicas para la inclusión y el desarrollo social 2026-2030. “Persisten desigualdades que limitan el potencial productivo de millones de mujeres”, advierte la entidad, al proponer una agenda que conecta lo económico con lo social.
Las propuestas incluyen formalización gradual de micronegocios liderados por mujeres, titulación de tierras con enfoque de género, fortalecimiento del cuidado como infraestructura económica, inclusión financiera con datos alternativos y uso de información desagregada para orientar políticas públicas.
El panorama empresarial muestra que la DEI en Colombia avanza en adopción, métricas e intención estratégica. El desafío consiste en pasar de la gestión de indicadores a una transformación real de la cultura organizacional, donde la inclusión no solo se mida, sino que se viva.
Existe una clara correlación entre la maternidad y una mayor probabilidad de caer en el trabajo informal. Así lo reveló el Consejo Privado de Competitividad, que advirtió que el mercado laboral no se adapta a la realidad de las mujeres. De acuerdo con datos del centro de pensamiento, 79,4% de las madres con más de tres hijos menores de 14 años se encuentran en la informalidad. Si bien este porcentaje se reduce con un menor número de hijos, el nivel de informalidad sigue siendo alarmante.
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