ISA tuvo un buen comportamiento financiero en el primer trimestre y espera que el programa de inversión se vea lo menos afectado

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

En el primer trimestre de 2020, ISA reportó que tuvo un incremento de 14% en los ingresos operacionales y que la utilidad neta ascendió $378.507 millones. Aunque la empresa no se vio afectada por el covid, sí proyecta que, en un mal escenario, 20% de las inversiones para este año serían aplazadas, pero ninguna cancelada.

Así lo aseguró Bernardo Vargas Gibsone, presidente de la empresa, quien en Inside LR expresó que buscan siempre invertir y buscar nuevos proyectos en los países donde tienen presencia.

¿Cómo le fue a ISA en el primer trimestre?
Cerramos 2019, por cuarto año consecutivo, como el mejor año financiero de la historia. Con esa inercia empezó el primer trimestre de 2020. Tuvimos ingresos operacionales de $2,1 billones. Llegamos a un Ebitda de $1,3 billones, 7,5% superior al año pasado. La utilidad neta llegó a los $378.500 con un aumento de 7,2%. El margen neto fue 18,3% y el ROE alcanzó 13,1%. Solo a final de marzo, cuando ya se empezó a ver el confinamiento, tuvimos un impacto, pero que no nubló los resultados.

¿Cómo ven el resto del año?
Tiene los desafíos del confinamiento y los del sector eléctrico. Va a haber la necesidad de que algunas inversiones que teníamos para 2020 se puedan aplazar, esperamos que no, pero puede suceder dado que el retorno a los frentes de obra por parte nuestra y de los subcontratistas han tenido las demoras naturales de esta coyuntura, sobre todo en Colombia y Perú, que tuvieron altos en el camino grandes. Eso probablemente nos obligue a que las inversiones de este año se pasen a 2021. Esperamos que no sean muy relevantes, máximo 20% de ellas se aplazarían. Desde el 15 de marzo hicimos un comité de crisis en el que miramos escenarios para el año. Con base en eso reorganizamos todos los días nuestra mirada a futuro.

¿Estas inversiones se cancelan o solo se aplazan?
No vemos razones para cancelar ninguna inversión. Son obras que son críticas, no solo en Colombia, sino en todos los países donde trabajamos. Es del mayor interés que estas obras se hagan.

¿Cuáles son esas inversiones que se mueven y qué rubro sí se ejecutará?
Este año pensamos que vamos a invertir US$562 millones. Es difícil decir de esto cuánto se ejecutará, porque cada país tiene dinámicas diferentes. Tuvimos que sacar 100% de nuestros frentes de obra desde mediados de marzo y reiniciaron su trabajo a finales de abril, algunos no han podido reiniciar porque toca armar protocolos que se deben conversar con gobernadores y alcaldes. Es muy difícil a estas alturas decir del total de inversión que se hará o no.

¿Tienen planeado entrar en otros proyectos de infraestructura o 4G en Colombia?
No solo vemos qué otras alternativas de 4G hay en Colombia, sino que miramos la posibilidad de participar, con nuestro aliado, El Cóndor, en las licitaciones que ya empezaron a anunciar de 5G. En todos los países seguimos con intención de crecimiento. Tenemos niveles bajos de deuda y eso nos permite acudir a ella para tomar en cuenta opciones interesantes de crecimiento que se presenta a futuro.

¿Con la emergencia económica se reactivaría la venta de ISA?
Yo no soy el que vende, es el dueño (Gobierno), yo soy un administrador. Lo que he escuchado en prensa que ha dicho el ministro Carrasquilla, es que no se ha pensado vender activos, llámese Ecopetrol o ISA.

¿Está de acuerdo con la propuesta de la cotización por horas?
Uno de los retos más grandes es reducir la informalidad. Para eso hay que pensar en sistemas novedosos que garanticen que las empresas se vean abocadas a contratar. Tiene que haber un repensamiento de los esquemas de contratación.

¿Cómo va el plan de reapertura en los diferentes países?
Cada país tiene características propias y velocidades distintas. Desde el punto de vista de confinamiento, fue más estricto en Perú y Colombia. En Chile hasta ahora se ha puesto estricto, pero por un tiempo había lugares en los que se podía trabajar. Sucedía lo mismo en Brasil. En estos dos países, los frentes de obra no tuvieron que cerrarse por completo. Lo que viene es que de la mano de los diferentes gobiernos donde hacemos presencia, diseñaremos protocolos para poder garantizar que, si regresamos, va a ser sin peligro para los empleados.

¿Cómo se ha afectado el transporte de energía desde que empezó el covid?
Desde finales de febrero nosotros empezamos a ver señales e iniciamos a trabajar en planes para la continuidad del negocio. Empezamos a armar protocolos para que el servicio de transporte de energía eléctrica no se detuviera.

El año pasado aprobaron pagar dividendos históricos por acción, ¿cómo se ha comportado la especie y el covid ha tenido algún efecto?
Los que invirtieron antes de que esto empezara se llenaron de plata. La acción en la primera semana de esto bajó a $12.000, ayer fue de $18.500. La gente cree en ISA y el comportamiento lo muestra.

La razón del buen comportamiento es que es una compañía rentable y sostenible. Somos una compañía en la que los golpes, como el de ahora, no nos hacen daño en el corto plazo. El hecho de tener contratos con gobiernos a largo plazo, hace que no nos vemos afectados por los cambios en el mercado.

¿Qué donaciones ha hecho la empresa?
Pudimos entregar $10.000 millones; $4.000 millones fueron para pruebas (PCR) de covid y llegarían la semana entrante.

EL PERFIL
Bernardo Vargas Gibsone es desde julio de 2015 el presidente de ISA. Previamente, fundó Nogal Asesorías Financieras, una banca de inversión especializada en fusiones y adquisiciones. Ha sido presidente de diferentes juntas directivas en fundaciones y organizaciones con y sin ánimo de lucro como: ISA, Amarilo, Grupo Pantaleón, Best Buddies Colombia, Lumni Colombia, y la Fundación Santa Fe. En 2001, fue director de ING Barings. Fue gerente fundador de Proexport Colombia (hoy Procolombia) y estuvo en del departamento de financiamiento exterior y reservas extranjeras del Banco de la República.