El proyecto pretende que se garantice un mínimo de recursos para todos los jubilados

Joaquín M. López B.

Luego de que la Corte Constitucional declaró la inexequibilidad de la Ley de Financiamiento, el Gobierno tuvo que activar un plan B. El ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, confirmó en una entrevista a El Tiempo que el proceder será presentar una nueva tributaria “que será exactamente la misma a la que el Congreso aprobó en 2019, el plan del presidente Iván Duque es que haya celeridad en eso”, dijo. El problema es que por el tiempo que exigirá ese trámite se aplazarán otros proyectos como la reforma pensional y la del mercados de capitales.

Precisamente, Carrasquilla explicó algunos de los puntos que tendrá esa reforma pensional, que se hará a través del proyecto de protección a la vejez, y que buscará eliminar los altos subsidios que hoy se entregan a las pensiones más altas en el régimen de prima media.

El ministro le dijo a Yamid Amat que “hoy, la mesada pensional es lo ahorrado, más un subsidio. Eso se respetará como derecho adquirido y se mantendrá. Resulta que en Colombia desde los años 60, cuando empezó el régimen pensional hasta ahora, así ha sido: se paga la mesada, que tiene un subsidio. Ese subsidio se concentra en personas que estamos en la escala hipersuperior al nivel salarial de Colombia. Obviamente, hay un derecho adquirido que se mantendrá. Pero, para el futuro, quienes ya no tengan ese derecho adquirido no deben recibir ese subsidio, porque esos recursos se necesitan en otro sitio”.

Con esos recursos, el proyecto garantizaría una mesada mínima para los adultos mayores de escasos recursos. Además, el ministro dijo que no se cambiará la edad de jubilación (62 años en los hombres y 57 en mujeres).