Los domiciliarios piden a la compañía vinculación a través de un contrato laboral y que dejen de contratar nuevos repartidores

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Una caravana de aproximadamente 1.0000 domiciliarios se reunió en la plazoleta de la carrera 15 con calle 85, en Bogotá, para protestar contra políticas de Rappi con las que están en desacuerdo.

Los rappitendenderos, que asistieron a la protesta en sus medios de transporte y a pie, piden que la empresa deje de contratar domiciliarios, pues argumentan que el exceso de oferta les ha generado una baja en sus ingresos. De igual forma, los repartidores pidieron que Rappi reconsidere la exigencia de un puntaje mínimo para hacer entregas, y exigen contratos laborales directos para contar con mayores garantías, estabilidad y seguridad social.

"En este momento estamos aquí por los derechos de los trabajadores", dijo Andrés Reyes, de 28 años, quien se unió a la aplicación por la necesidad de trabajar debido a la pandemia de coronavirus. "Estamos en este momento acá por la justicia laboral", informó Reuters.

En medio de una cacofonía de pitos, silbatos y cánticos que exigían "no más puntos", Reyes afirmó que los Rappitenderos quieren acabar con un sistema de puntos que rige quién, cuándo y dónde se puede trabajar.

Esto se suma a las protestas que tuvieron lugar en horas de la mañana en San Victorino, donde comerciantes del sector se manifestaron en contra de las nuevas medidas de cuarentena estricta implementadas por la alcaldesa Claudia López para mitigar la difusión del covid-19.