La Universidad Nacional analizó las posturas de los galardonados e hizo una serie de comparaciones con los modelos actuales de Colombia

Juan Sebastian Amaya

Un análisis publicado por la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia aseguró que la teoría de los actuales premios Nobel de Economía, los estadounidenses Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson, es clave para la integración del Estado y las empresas.

En este estudio, el doctor en economía de la Universidad Nacional y quien también hizo una estancia posdoctoral en la Universidad de Stanford (Estados Unidos), Óscar Arturo Benavides, manifestó que la teoría de subastas planteada por los galardonados “es más que actual por la continua aparición de nuevos mercados”.

En ese sentido, mencionó el caso de las pruebas y futura asignación de torres 5G, que obligan a los gobiernos a “diseñar cómo van a regular y a hacer mejoras en esos mercados, en los que más de una empresa tiene interés”.

“Las subastas son básicamente mecanismos para obtener resultados. En su versión más coloquial, en una subasta hay un objeto valioso que varios quieren, y quien hace la mejor oferta se queda con él”, señaló Benavides.

Para los dos premios Nobel, en el caso del Estado, como existen varios mercados, por ejemplo el de generación de energía eléctrica o de las telecomunicaciones, en los cuales tiene los derechos, por eso asigna un “ganador” de las subastas públicas que haga.

Al respecto, el profesor Benavides explicó que esa modalidad es la más usada por los gobiernos porque les permite recibir varios interesados, analizar las propuestas, las ventajas, las perspectivas a futuro y seleccionar la opción con la que podrá obtener la máxima ganancia por esos derechos.

En ese sentido, la Universidad Nacional de Colombia planteó que muchos mercados tienen un trasfondo similar, como el portal de ventas en línea eBay, o la subasta de dólares con promesa de recompra del Banco de la República, o, incluso, las licitaciones del Estado, en las cuales el bien a obtener son los derechos de construcción, de trabajo, o de aprovechamiento de recursos.

“Uno de los valores más grandes de la teoría ganadora es que tiene aplicaciones tangibles, ya que una parte importante de la contratación pública está relacionada: grandes proyectos de infraestructura se entregan con licitaciones, las empresas que prestan los servicios de internet de banda ancha, la telefonía móvil, la energía eléctrica lo hacen por ser ganadores de las subastas del Estado”, concluyó.