El consumo interno seguirá siendo un jalonador del crecimiento de la economía nacional en 2020, también impactarán la inversión y la ejecución de obras

Adriana Carolina Leal Acosta

De acuerdo con el informe de política monetaria del Banco de la República, la economía del país crecerá 3,3% este año, dato superior al previsto para 2019 de 3,2%. El principal motivo para calcular ese último resultado, según el equipo técnico del Emisor, es que se mantendría un comportamiento positivo de la demanda interna que, además de ser jalonada por la inversión, sería impulsada por el consumo interno, en el que el choque migratorio sería protagonista al igual que las remesas.

Esto último, a su vez, seguiría siendo favorecido por unas condiciones crediticias amplias, teniendo en cuenta que el Banco Central decidió mantener la tasa de interés de referencia en 4,25%, cumpliendo 21 meses con esta cifra.

Tanto las remesas como los migrantes llaman la atención, puesto que antes de 2019 no eran considerados tan relevantes por los analistas, pero el año pasado, “habrían acelerado el crecimiento del producto desde 2,6% en 2018 hasta 3,2% en 2019”, señaló el Banco en el documento.

De hecho, según una investigación de la Universidad Nacional, por cada 10 colombianos que viven en el exterior, entre seis y siete hacen giros, especialmente para apoyar a sus familiares. A su vez, según el Emisor, la recepción de este dinero creció considerablemente en 2019, a tal punto que alcanzó un récord de US$6.773 millones, 7,1% más que en 2018. Lo que representó un promedio de US$18,5 millones por día.

LOS CONTRASTES

  • Mary Isabel AcostaConsultora senior en Crowe Colombia

    “Las remesas han impulsado la balanza de pagos propiciando que los beneficiarios aumenten el consumo interno, lo que favorece la compra de propiedad raíz”

  • Paulo SánchezEconomista de Bbva Research.

    “La migración y las remesas seguirán siendo relevantes aunque tendrán un impacto menor. Así, el ritmo de crecimiento de 4,8% del consumo en 2019 se reduciría a 4,3%”.

“Los altos niveles del dólar en los últimos meses han favorecido el nivel de los flujos que ingresan al país a través de remesas. Dichas transferencias han impulsado la balanza de pagos propiciando que los beneficiarios de esos recursos puedan aumentar su consumo interno, e incluso, favorece las inversiones en compra de propiedad raíz y otras inversiones tradicionales”, señaló Mary Isabel Acosta, consultora senior de la división Global Corporate Advisory en Crowe Colombia.

A lo que agregó que, pese a que no se ha medido rigurosamente cuál es el efecto real que ha tenido la inmigración en la economía local, “con el paso del tiempo su inclusión al mercado laboral nacional ha ido creciendo y mejorando sus condiciones de vida, lo que repercute en un mayor dinamismo del consumo”, aseveró.

Por su parte, Paulo Sánchez, economista de Bbva Research, advirtió que, pese a estar de acuerdo con la relevancia que tuvieron las remesas y la migración en el consumo de 2019, considera que estas tendrán un impacto más moderado en 2020. “El ritmo de crecimiento de 4,8% del consumo en 2019 esperamos que se reduzca a 4,3% en 2020”, afirmó.

Pero estas no serían las únicas fuentes dinamizadoras del crecimiento, pues el Banco de la República reconoce la importancia que tendría la continuación de las autopistas de Cuarta Generación (4G) y el impulso que consideran que la política fiscal ha dado a la inversión, principalmente en compra de maquinaria y equipo, lo que se extendería en 2021.

Sin embargo, se espera que la demanda externa registre una ligera recuperación de los socios comerciales, lo que se vería reflejada en un bajo crecimiento de las exportaciones.

No obstante, prevé que en 2020 y 2021 los excesos de capacidad productiva continuarían reduciéndose.

El déficit de cuenta corriente subiría a 4,4% este año, según el Emisor

Según las cuentas del Banco, el déficit de cuenta corriente, que es la diferencia entre lo que se ahorra y lo que se invierte, continuaría aumentando en el país, hasta llegar a 4,4% del PIB para 2020. Esta cifra, aunque menor que 4,6% proyectado en el informe publicado en octubre de 2019 para este año, continúa siendo alta, lo que según calificadoras como Fitch Ratings, representa un riesgo para el país, pues si Colombia deja de ser considerado un buen lugar para la inversión, no tiene recursos para respaldar esa situación. En 2019 este déficit fue de 4,3%.