El Gobierno confía que este viernes el proceso llegará a feliz término. No obstante, aún hay dudas sobre los malos indicadores que presenta Caribe Sol

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

A cuatro días de definirse cuál será el futuro de Electricaribe para los próximos años, aún persisten dudas sobre las dificultades que hay frente a uno de los dos segmentos en los que se dividió la empresa. Tras cerrar ayer la jornada de propuestas, y a la espera de lo que sucederá este viernes 20 de marzo, todavía persiste la incertidumbre sobre la venta de Caribe Sol, un mercado que agrupa los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira, y el cual no es un muy atractivo para los inversionistas.

Aunque el Gobierno Nacional confía que esta semana se dará una solución definitiva para la empresa, fuentes del sector le explicaron a LR que son tres las razones por las cuales dicho mercado no es ‘muy sexy’. Se trata de la cultura de no pago, la precaria infraestructura que persiste en los departamentos que agrupan este mercado, y los altos índices de robo de energía, no solo en las ciudades capitales, sino también en los municipios.

“Un mercado es mejor que otro en la medida que tiene mejor cartera. Si bien en este está Barranquilla, también está La Guajira, que es una zona menos industrial, con lugares de difícil acceso, con complicaciones con las comunidades y tiene una cartera complicada”, explicó Alejandro Lucio Chaustre, director de Óptima Consultores y exdirector de SER Colombia.

A esta arista se suma la débil infraestructura que hay, por ejemplo, en departamentos como La Guajira o Magdalena. “Cuando se comparan los dos mercados, hay uno más atractivo que el otro. Los problemas que hay en Guajira y Magdalena, son mucho más grandes que los posibles beneficios que tiene Atlántico (...) Ahí es más complicado controlar el robo de energía y también, más allá de eso, el estado de la red. Las redes son más golpeadas, lo que se traduce en más inversiones”, dijeron fuentes que pidieron no ser citadas a LR.

Pese a que si bien Caribe Sol atiende a 1,2 millones de usuarios, mientras que Caribe Mar a 1,5 millones, desde el Gobierno se es consciente de que en este último mercado casi que se triplica el número de kilómetros en la red. El motivo es que mientras en Caribe Sol hay 9.816 km, en Caribe Mar hay 27.835 km.

Ante esta situación, la superintendente de Servicios Públicos, Natasha Avendaño, explicó que el Gobierno ha garantizado la prestación del servicio en los siete departamentos de la costa Caribe. Según dijo, “se espera poder adjudicar el mercado a uno o dos operadores el próximo 20 de marzo y de esta manera iniciar el principio del fin de este problema que afecta a más de 10 millones de colombianos”.

Se prevé que en la jornada del viernes se defina quién o quiénes serán los encargados de administrar la compañía. De no lograrse adjudicación, el Gobierno tendrá que garantizar el servicio y a la par buscar un ‘Plan B’ para solucionar la intervención.