Analistas dijeron que la variación de precios en el primer mes se dio por la subida de rubros como los peajes, el soat y los arriendos

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

La expectativa de inflación anual para el primer mes del año fue de 3,79% y la tasa mensual mínima se fijó en 0,42%, según las estimaciones del mercado. Aunque al inicio de enero se proyectó que las heladas serían uno de los factores que le pasarían factura al precio de los alimentos, los analistas confirmaron que la variación real en el IPC se dio por cuenta del encarecimiento de los bienes y servicios, un fenómeno que, según dijeron, ocurre tradicionalmente en los primeros meses de cada año.

El alza en el precio de los peajes, el Soat y los arriendos habrían sido los rubros que jalonaron la variación del primer mes del año. De acuerdo con Juan David Ballén, director de investigaciones económicas de Casa de Bolsa, “este mes en especial se analizó el choque de las heladas. Se estaba percibiendo que eran muy fuertes, pero al final vemos que no afectaron la canasta básica. La devaluación, por su parte, ha sido moderada. Eso nos lleva a pensar que los precios de los alimentos tuvieron buen comportamiento”.

La razón de fondo por la cual, dicen los analistas, no se percibió una tendencia al alza en los alimentos se debe a los comerciantes que se anticiparon al fenómeno climático. “Las centrales de abasto se adelantaron a la recolección de muchos productos y evitaron que se materializara el efecto de las heladas. Es algo que no es nada nuevo, por lo que ya se venían preparando. Seguramente si se continúa presentando, sí podrían incidir en los precios de febrero”, añadió Wilson Tovar, jefe de investigaciones económicas de Acciones y Valores.

Tovar destacó, a su vez, que lo que se ha visto desde noviembre del año pasado es que la evolución de precios ha estado a la baja. No obstante, ratificó que en el panorama para 2020 se tendrá que continuar analizando la devaluación de la tasa de cambio.

Aunque históricamente enero es un mes en el que se incrementan los gastos en el rubro de educación por el pago de matrículas, útiles escolares y pensiones, los analistas confirmaron que este fenómeno no se percibe en el primer mes de año, sino en febrero. “Es un sector que siempre incide en el IPC en febrero y septiembre. Acá lo que se debe analizar es que la inflación ha mostrado buenos datos desde hace dos meses. Esperamos que continúe en esa tendencia para que, a final de año, llegue a una variación anual de 3,12%, tal y como lo proyecta el Banco de La República”, destacó Andrés Langebaek Rueda, director de estudios económicos del Grupo Bolívar.

Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria, añadió, por su parte, que, con los acontecimientos más recientes, los nuevos cultivos sí se podrían afectar por las heladas que aún percibe el país. “Si eso continúa, hay que analizar que se podría dar un alza importante en el IPC entre el mes de marzo y abril. Sería un pico y luego se empezaría a reducir para llegar al rango de 3%, dijo.

Previo a conocer el resultado final de la inflación, publicado anoche por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), las apuestas de los analistas estaban en un rango mínimo de 0,42% y un máximo de 0,58% en la variación mensual. La razón, según dijeron, fue que se estuvo a la expectativa de lo que pasaría con los precios de las frutas, especialmente.

Cabe recordar que con el anuncio del Banco de la República de mantener estable la tasa de intervención en 4,25%, su gerente Juan José Echavarría, ratificó, el viernes pasado, que estas medidas permitirán que en los próximos meses se empiece a ver una “reducción relativamente lenta” en la inflación.