La reactivación mensual en julio siguió (2,5%), pero fue menor a la de mayo y junio de 2020, cuando fue de 5,4% y 5,3%, respectivamente

Juan Sebastian Amaya

La economía colombiana sigue presentando signos de recuperación en medio de la pandemia, pero durante julio hubo una desaceleración mensual en esa reactivación debido, especialmente, a las cuarentenas focalizadas adicionales en algunas ciudades principales, como Bogotá y Medellín, y a la menor demanda de petróleo y carbón en ese mes.

El director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), Juan Daniel Oviedo, anunció que el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) reportó que el séptimo mes del año creció 2,57% frente a junio de 2020, cuando el alza fue de 5,44%.

Además, el resultado de crecimiento en julio, aunque fue positivo, también es menor al de mayo, cuando fue de 5,35%.

“Desafortunadamente, es casi la mitad de la tasa de crecimiento intermensual que vimos en mayo y junio; si bien la senda de reactivación se está evidenciando, en julio se desaceleró”, puntualizó el director.

Oviedo detalló que las actividades terciarias, que acumulan 67% de peso en el total de la economía del país (comercio, transporte, alojamiento, servicios de comida, educación, administración pública, salud, actividades inmobiliarias, financieras, de seguros, artísticas y de entretenimiento, entre otras), fueron las que más tuvieron que ver con esa fracción de la contracción mensual de la economía en julio, pues solo crecieron 3,6%, frente a 3,3% de junio.

Entre tanto, las actividades primarias (agricultura, ganadería y pesca, y la explotación de minas y canteras), que representan 20% del total de la economía, pasaron de crecer 2,7% a 2% por la menor exportación de petróleo y combustibles ante la continuidad del cierre de el transporte aéreo.

Las actividades secundarias (industrias manufactureras, obras y construcción), que participan en 13% de toda la economía, solo crecieron 0,9% en julio, después de haber aumentado 14,6% en junio. Ante esta última situación, el funcionario reseñó que “el efecto de las cuarentenas localizadas tuvieron un impacto negativo sobre el comercio y las manufacturas, así como en la elaboración y distribución de licores y bebidas”.

Esa dinámica de reactivación también se notó en el comportamiento anual de la economía, pues la variación negativa en julio de este año frente a julio de 2019 fue de -9,55%, menor al retroceso de junio (-11,10%), al de mayo (-16,7%) e, incluso, al de abril (-20,17%), mes en el que se agudizó la crisis.

LOS CONTRASTES

  • Juan Daniel OviedoDirector del Dane

    “Tenemos evidencia de que las medidas afectaron las dinámicas manufactureras. Además, hubo menor demanda y venta de petróleo y carbón por la continuidad del cierre del transporte aéreo”.

Al respecto, el decano de la facultad de Economía de la Universidad Externado, Julián Arévalo, destacó la constancia de la recuperación desde mayo, pero analizó que estos números del Dane confirman que la reactivación va a ser más lenta de lo esperado por el Gobierno que, para 2020, proyecta un decrecimiento de 5,5%, menor al de organismos multilaterales, y para 2021 un crecimiento de 6,6%.

“Esto da un soporte a las afirmaciones de algunos economistas sobre cómo las medidas frente a la crisis terminarán con una recuperación lenta y controvierte los escenarios optimistas de un rebote rápido a la senda de crecimiento”, dijo.